jueves, 10 de octubre de 2024

Ser padre o madre también significa asumir una gran responsabilidad


Cada cierto tiempo conocemos noticias sobre padres o madres que dejan solos a sus hijos para salir de fiesta, realizar actividades de ocio o simplemente porque consideran que pueden ausentarse durante un determinado tiempo.

Son noticias que suelen provocar preocupación e indignación, especialmente cuando los menores son muy pequeños o se encuentran en unas condiciones que pueden poner en peligro su bienestar.

Sin embargo, también creo que es importante no generalizar. La mayoría de los padres y madres cuidan de sus hijos, se preocupan por ellos y hacen grandes esfuerzos para que tengan una vida lo más segura y estable posible. Precisamente por eso, cuando aparece un caso de posible abandono o negligencia, conviene analizar qué ha ocurrido y proteger siempre a los menores.

Los hijos necesitan protección

Tener un hijo supone mucho más que alimentarlo o proporcionarle una vivienda.

Los niños necesitan atención, cuidados, educación, protección y también sentirse queridos y acompañados. A medida que crecen van adquiriendo autonomía, pero mientras son pequeños dependen en gran medida de los adultos que están a su cargo.

Por eso, dejar a un niño pequeño solo durante muchas horas puede representar un riesgo importante.

Puede producirse un accidente doméstico, aparecer una emergencia médica, producirse un incendio o cualquier otra situación que requiera la intervención inmediata de un adulto.

Un menor puede no tener la edad o los conocimientos necesarios para reaccionar adecuadamente ante determinadas circunstancias.

¿Por qué pueden producirse estas situaciones?

No existe una única explicación.

En algunos casos puede existir una falta de responsabilidad por parte de los adultos. En otros pueden influir problemas económicos, dificultades familiares, consumo de determinadas sustancias, problemas personales o falta de apoyo.

También puede ocurrir que un padre o una madre valore equivocadamente la capacidad de su hijo para quedarse solo y piense que «no va a pasar nada».

Pero cuando hablamos de niños, no deberíamos basarnos únicamente en que algo probablemente no ocurra. También debemos pensar en qué sucedería si aparece una emergencia y no hay ningún adulto responsable cerca.

Los padres también necesitan su espacio

Ser padre o madre no significa dejar de tener vida personal.

Los adultos también necesitan descansar, quedar con amigos, salir a cenar o realizar actividades que les permitan desconectar de sus responsabilidades.

El problema no está en que un padre o una madre quiera disfrutar de su tiempo libre.

La cuestión es cómo se organiza ese tiempo cuando hay hijos pequeños a cargo.

Si los padres quieren salir, pueden buscar una persona de confianza que cuide de los menores, como un familiar, un cuidador adecuado u otro adulto responsable.

De esta manera, los padres pueden disfrutar de su tiempo y los niños permanecen seguros.

Cuando intervienen los servicios de protección

Cuando existen indicios de que un menor puede encontrarse en una situación de riesgo, pueden intervenir los servicios sociales y los organismos encargados de la protección de la infancia.

Cada situación debe estudiarse individualmente.

No es lo mismo un hecho puntual que una situación de abandono continuada. Los profesionales deben conocer las circunstancias familiares, valorar las necesidades de los menores y determinar qué medidas pueden ser necesarias.

En algunos casos puede ser suficiente proporcionar apoyo y seguimiento a la familia. En otros, cuando existe un riesgo grave, pueden adoptarse medidas de protección más importantes.

El objetivo fundamental debe ser garantizar la seguridad y el bienestar del menor.

La responsabilidad de ser padre o madre

Desde mi punto de vista, antes de tener hijos hay que ser consciente de que se adquiere una responsabilidad para muchos años.

Los hijos no pueden ser tratados como una obligación únicamente cuando nos viene bien. Necesitan cuidados todos los días y necesitan saber que tienen adultos responsables que van a protegerlos.

Eso no significa que los padres tengan que renunciar completamente a su vida personal. Significa aprender a compaginar ambas cosas.

Los padres tienen derecho a disfrutar de su tiempo, pero los hijos tienen derecho a estar cuidados y protegidos.

Mi reflexión personal

Creo que no debemos juzgar rápidamente a una familia sin conocer todas sus circunstancias. Detrás de cada caso puede haber problemas que desconocemos.

Pero tampoco podemos olvidar que los menores son especialmente vulnerables y que los adultos tenemos la responsabilidad de protegerlos.

Cuando un niño queda solo y existe un riesgo para su seguridad, no podemos considerar que sea simplemente una cuestión de libertad de los padres.

Los niños no han elegido la situación en la que viven y dependen de los adultos para recibir los cuidados que necesitan.

Por eso considero que ser padre o madre significa también asumir responsabilidades incluso cuando no resulta cómodo.

Salir, divertirse y tener vida propia es perfectamente compatible con tener hijos, pero siempre hay que organizarse para que ellos estén atendidos.

Al final, los niños deberían ser siempre la prioridad.

Porque la infancia pasa muy rápido, pero la responsabilidad de proteger a un hijo empieza desde el primer día.

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