sábado, 8 de agosto de 2026

¿Por qué muchas personas sienten cada vez más desinterés por la política?

 




La política forma parte de nuestra vida cotidiana, ya que muchas de las decisiones que toman los gobiernos influyen en aspectos como la sanidad, la educación, el empleo, las pensiones o los impuestos. Sin embargo, da la sensación de que cada vez más personas muestran cierto desencanto o desinterés por la política.

No significa que la política haya dejado de ser importante, sino que muchas personas han perdido parte de la confianza en quienes la representan.

¿Por qué ocurre este desinterés?

Existen diferentes motivos que pueden explicar esta percepción.

Desconfianza

Muchas personas consideran que algunos políticos hacen promesas durante las campañas electorales que después no llegan a cumplirse. Esto provoca que parte de la ciudadanía pierda la confianza en ellos.

Polarización

En muchas ocasiones, los debates políticos se centran más en criticar al adversario que en explicar propuestas para resolver los problemas de los ciudadanos.

Exceso de información

Las redes sociales, la televisión y los medios digitales generan una enorme cantidad de información política cada día. Esta sobreexposición puede provocar cansancio y hacer que algunas personas desconecten de la actualidad política.

Preocupaciones del día a día

El coste de la vida, la vivienda, el empleo, la sanidad o la educación son algunas de las principales preocupaciones de la población. Muchas personas sienten que la política no siempre ofrece soluciones rápidas a estos problemas.

Falta de identificación

También hay ciudadanos que consideran que ningún partido representa plenamente sus ideas o intereses, lo que puede aumentar el desinterés hacia la política.

¿Se conocen realmente los programas electorales?

En general, muchas personas no leen los programas electorales completos.

Entre las razones más habituales se encuentran:

  • Los programas suelen ser largos y extensos.
  • Muchas personas se informan principalmente a través de la televisión, la radio o las redes sociales.
  • En las campañas electorales suelen destacarse solo algunas propuestas concretas.
  • Algunas personas votan basándose en la confianza que les inspira un líder, en su ideología o en experiencias anteriores.

Eso no significa que nadie los lea. Hay ciudadanos que sí comparan programas, buscan información y analizan las propuestas antes de decidir su voto.

Mi reflexión

Desde mi punto de vista, cada vez me interesa menos la política. Tengo la sensación de que los partidos mantienen posturas muy diferentes y que, en muchas ocasiones, les resulta difícil llegar a acuerdos sobre asuntos importantes para la ciudadanía.

Creo que el diálogo y la búsqueda de consensos son fundamentales para afrontar los problemas que afectan a la sociedad. Cuando los acuerdos son difíciles de alcanzar, es comprensible que algunas personas sientan cierto desencanto hacia la política.

Conclusión

La política continúa siendo importante porque influye directamente en nuestra vida diaria. Sin embargo, muchas personas muestran hoy un mayor desencanto debido a la desconfianza, la polarización, el exceso de información o la sensación de que sus problemas cotidianos no siempre reciben respuestas eficaces.

Aun así, seguir informado y participar de forma responsable en la vida democrática continúa siendo una herramienta fundamental para contribuir al funcionamiento de la sociedad.

viernes, 7 de agosto de 2026

Sebastián Humberto Viberti, una de las mayores leyendas del CD Málaga

 


Hablar de la historia del CD Málaga es hablar de Sebastián Humberto Viberti, uno de los futbolistas más queridos y admirados por la afición malaguista. Su calidad sobre el terreno de juego, su liderazgo y su compromiso con el club hicieron que, con el paso de los años, se convirtiera en un auténtico símbolo del fútbol malagueño.

Sus primeros años

Sebastián Humberto Viberti nació en Córdoba (Argentina) el 25 de mayo de 1944. Jugaba como centrocampista y destacaba por su extraordinaria visión de juego, su calidad técnica y su capacidad para dirigir al equipo desde el centro del campo.

Antes de llegar a España militó en Huracán, uno de los clubes históricos del fútbol argentino.

Su llegada al CD Málaga

Viberti fichó por el CD Málaga en 1969, en un momento en el que el club buscaba regresar a la Primera División.

Su debut oficial tuvo lugar el 30 de noviembre de 1969, en el estadio de La Rosaleda, durante la decimotercera jornada de Segunda División.

El Málaga venció al RCD Espanyol por 5-0, en un encuentro inolvidable para la afición.

Aquel día, Viberti dejó claro el tipo de jugador que acababa de llegar:

  • Marcó un gol, el quinto del equipo.
  • Dio dos asistencias a Wanderley, autor de cuatro goles.
  • Se ganó el cariño del público desde su primer partido, que comenzó a corear su nombre durante el encuentro.

Antes de ese debut oficial ya había disputado un partido amistoso frente al Granada CF, donde también dejó muy buenas sensaciones.

Una pieza clave del ascenso

Durante la temporada 1969-70 fue uno de los grandes protagonistas del ascenso del CD Málaga a Primera División.

En el partido decisivo frente al Bilbao Athletic, Viberti marcó dos goles fundamentales que ayudaron al equipo a regresar a la máxima categoría del fútbol español.

Su liderazgo y su enorme calidad hicieron que rápidamente se convirtiera en uno de los futbolistas más importantes de la historia del club.

Sus números con el Málaga

Entre 1969 y 1974, Sebastián Humberto Viberti disputó:

  • 134 partidos oficiales.
  • 22 goles.
  • Cinco temporadas defendiendo la camiseta blanquiazul.

Más allá de las estadísticas, dejó una huella imborrable por su forma de entender el fútbol y por el cariño que siempre mostró hacia el club.

También triunfó como entrenador

Tras finalizar su etapa como jugador, Viberti regresó al CD Málaga como entrenador.

En la temporada 1978-79 consiguió otro ascenso a Primera División, convirtiéndose en una de las pocas personas que logró llevar al club a la máxima categoría tanto como futbolista como desde el banquillo.

Un legado eterno

El Málaga CF ha querido reconocer la importancia de Sebastián Humberto Viberti dando su nombre a la Puerta 5 del estadio La Rosaleda.

Además, en la ciudad de Málaga existe una glorieta dedicada a su memoria, un homenaje a quien tantos buenos momentos regaló al malaguismo.

Para muchos aficionados sigue siendo el mejor jugador que ha vestido la camiseta del histórico CD Málaga.

Mi opinión

Personalmente, creo que Sebastián Humberto Viberti ocupa un lugar privilegiado en la historia del fútbol malagueño. No solo destacó por su enorme calidad como futbolista, sino también por su liderazgo y por el cariño que siempre mostró hacia el club.

Su contribución al CD Málaga, tanto como jugador como entrenador, hace que continúe siendo una figura muy respetada y admirada por varias generaciones de aficionados.

Conclusión

Sebastián Humberto Viberti fue mucho más que un gran futbolista. Fue uno de los grandes referentes del histórico CD Málaga y una de las personas que más contribuyeron al crecimiento del club durante una de sus etapas más importantes.

Su nombre permanecerá para siempre ligado a la historia del malaguismo y seguirá siendo recordado como una de las mayores leyendas que han pasado por La Rosaleda.

jueves, 6 de agosto de 2026

El síndrome de las piernas inquietas: síntomas, causas y tratamiento




El síndrome de las piernas inquietas (SPI), también conocido como síndrome de Willis-Ekbom, es un trastorno neurológico que provoca una necesidad irresistible de mover las piernas, generalmente acompañada de sensaciones desagradables. Estos síntomas suelen aparecer durante los periodos de reposo, especialmente por la tarde y la noche, y pueden dificultar el descanso y el sueño.

¿Qué es el síndrome de las piernas inquietas?

Se trata de un trastorno del sistema nervioso que provoca una necesidad intensa de mover las piernas para aliviar sensaciones incómodas. Aunque afecta principalmente a las piernas, en algunos casos también puede aparecer en los brazos.

Muchas personas describen estas sensaciones como:

  • Hormigueo o cosquilleo.
  • Sensación de corriente o quemazón.
  • Picazón profunda difícil de aliviar.
  • Inquietud que solo mejora al mover las piernas.

¿Cuándo aparecen los síntomas?

Una de las características más típicas del síndrome es que los síntomas siguen un patrón muy definido.

Suelen aparecer o empeorar:

  • Por la tarde y, sobre todo, por la noche.
  • Al permanecer sentado durante mucho tiempo.
  • Al acostarse para dormir.
  • Durante periodos de reposo o inactividad.

En cambio, los síntomas suelen aliviarse al:

  • Caminar.
  • Estirar las piernas.
  • Cambiar de postura.
  • Recibir un masaje o tomar un baño caliente.

Se cree que este patrón está relacionado con los ritmos biológicos del organismo, el funcionamiento de la dopamina y el hecho de que, cuando estamos en reposo, percibimos con mayor intensidad las sensaciones desagradables.

Causas y factores asociados

En muchos casos no existe una causa concreta, aunque el síndrome puede estar relacionado con diferentes factores:

  • Alteraciones en la regulación de la dopamina, un neurotransmisor relacionado con el movimiento.
  • Déficit de hierro, incluso sin anemia.
  • Embarazo, especialmente durante el tercer trimestre.
  • Insuficiencia renal crónica.
  • Neuropatía periférica.
  • Diabetes mellitus.
  • Componente hereditario o genético.

Factores que pueden desencadenarlo o empeorarlo

Existen diversas situaciones que pueden aumentar la intensidad de los síntomas:

  • Falta de hierro.
  • Dormir poco o descansar mal.
  • Permanecer mucho tiempo sentado o inmóvil.
  • Consumir cafeína, alcohol o tabaco.
  • Tomar determinados medicamentos, como algunos antihistamínicos, antidepresivos o antipsicóticos.

Síntomas principales

Los síntomas más habituales son:

  • Necesidad irresistible de mover las piernas.
  • Sensaciones desagradables difíciles de describir.
  • Empeoramiento durante el reposo.
  • Alivio al mover las piernas.
  • Mayor intensidad por la noche.
  • Dificultad para conciliar o mantener el sueño.

Tratamiento

El tratamiento depende de la causa y de la intensidad de los síntomas.

Medidas generales

En los casos leves pueden ser suficientes algunos cambios en los hábitos de vida:

  • Mantener horarios regulares de sueño.
  • Realizar ejercicio físico moderado.
  • Reducir el consumo de cafeína, alcohol y tabaco.
  • Tomar baños calientes.
  • Realizar estiramientos o masajes en las piernas.

Tratamiento médico

Cuando los síntomas son más intensos, el médico puede recomendar:

  • Suplementos de hierro si existe déficit.
  • Medicamentos que actúan sobre la dopamina.
  • Anticonvulsivos u otros fármacos específicos en determinados casos.

¿Cuándo consultar con un médico?

Es recomendable acudir a un profesional sanitario si:

  • Los síntomas dificultan el descanso.
  • Afectan a la calidad de vida.
  • Empeoran con el paso del tiempo.
  • Aparecen junto a otros problemas de salud.

Conclusión

El síndrome de las piernas inquietas es un trastorno neurológico relativamente frecuente que puede afectar de forma importante al descanso y al bienestar. Aunque no siempre tiene una causa conocida, existen tratamientos y medidas que ayudan a controlar los síntomas y mejorar la calidad de vida.

Si las molestias son persistentes o interfieren con el sueño, es importante consultar con un profesional sanitario para recibir un diagnóstico y un tratamiento adecuados. Un diagnóstico precoz y un tratamiento individualizado pueden marcar una gran diferencia en la calidad de vida de los pacientes.

miércoles, 5 de agosto de 2026

Síndrome de Dravet: una enfermedad rara que provoca una forma grave de epilepsia

 


Las enfermedades raras afectan a un número reducido de personas, pero su impacto en la vida de los pacientes y de sus familias puede ser muy importante. Una de ellas es el síndrome de Dravet, una enfermedad neurológica poco frecuente que provoca una forma grave de epilepsia y que suele manifestarse durante el primer año de vida.

Aunque actualmente no tiene cura, los avances en el diagnóstico y en los tratamientos han permitido mejorar la atención de quienes conviven con esta enfermedad y ofrecer una mejor calidad de vida a muchos pacientes.

¿Qué es el síndrome de Dravet?

El síndrome de Dravet es una encefalopatía epiléptica del desarrollo, es decir, un trastorno neurológico en el que las crisis epilépticas y la alteración del funcionamiento del cerebro pueden afectar al desarrollo del niño.

Los primeros síntomas suelen aparecer durante el primer año de vida en bebés que hasta ese momento habían crecido y evolucionado con normalidad.

En la mayoría de los casos, esta enfermedad está relacionada con una alteración en el gen SCN1A, que desempeña un papel fundamental en el funcionamiento de las neuronas. Esta alteración dificulta la correcta transmisión de los impulsos nerviosos y favorece la aparición de crisis epilépticas.

Principales síntomas

El síntoma más característico son las crisis epilépticas frecuentes, que pueden ser prolongadas y difíciles de controlar.

Entre las manifestaciones más habituales se encuentran:

  • Crisis epilépticas repetidas.
  • Convulsiones desencadenadas por la fiebre o por un aumento de la temperatura corporal.
  • Retraso en el desarrollo psicomotor y en el aprendizaje.
  • Problemas de equilibrio y coordinación.
  • Trastornos del sueño.
  • Dificultades en el lenguaje.
  • En algunos pacientes, rasgos compatibles con trastornos del espectro autista o alteraciones del comportamiento.

No todas las personas presentan los mismos síntomas ni con la misma intensidad. La evolución puede variar considerablemente de un paciente a otro.

¿Cómo se diagnostica?

El diagnóstico del síndrome de Dravet requiere una valoración especializada y suele basarse en varios elementos.

Los médicos tienen en cuenta:

  • La historia clínica del niño.
  • Las características de las crisis epilépticas.
  • El resultado de un electroencefalograma (EEG).
  • Una resonancia magnética para descartar otras enfermedades.
  • Un estudio genético que permita detectar alteraciones en el gen SCN1A, presente en la mayoría de los casos.

Un diagnóstico precoz es muy importante porque permite iniciar cuanto antes el tratamiento más adecuado y evitar medicamentos que podrían empeorar las crisis.

Tratamiento

En la actualidad no existe una cura definitiva para el síndrome de Dravet. Sin embargo, sí hay diferentes tratamientos destinados a reducir la frecuencia e intensidad de las crisis y a mejorar la calidad de vida del paciente.

El tratamiento puede incluir:

  • Medicamentos antiepilépticos específicos.
  • Dieta cetogénica en algunos pacientes, siempre bajo supervisión médica.
  • Fisioterapia para mejorar la movilidad y la coordinación.
  • Logopedia para favorecer el desarrollo del lenguaje.
  • Terapia ocupacional para potenciar la autonomía.
  • Seguimiento periódico por un equipo multidisciplinar formado por neurólogos, pediatras y otros profesionales sanitarios.

Cada tratamiento se adapta a las necesidades concretas de cada persona.

¿Es una enfermedad progresiva?

Aunque muchas personas creen que el síndrome de Dravet es una enfermedad progresiva, en realidad no se considera una enfermedad neurodegenerativa, ya que el cerebro no se deteriora de forma continua como ocurre en otras patologías.

Sin embargo, la enfermedad sí cambia con el paso del tiempo.

Durante el primer año de vida predominan las crisis epilépticas. Entre los dos y los cinco años pueden aparecer dificultades relacionadas con el aprendizaje, el lenguaje, la coordinación o el comportamiento.

En la adolescencia y la edad adulta, algunas personas experimentan una disminución de la frecuencia de las crisis, aunque pueden persistir problemas cognitivos, de equilibrio o de movilidad.

Por este motivo, el síndrome de Dravet se considera una encefalopatía epiléptica del desarrollo, ya que sus manifestaciones evolucionan con la edad y pueden influir en el desarrollo neurológico.

Una enfermedad poco frecuente

El síndrome de Dravet es una enfermedad rara. Se estima que afecta aproximadamente a una de cada 15.000 a 40.000 personas nacidas vivas, aunque la frecuencia puede variar según los estudios y la población analizada.

Precisamente por su baja frecuencia, muchas familias tardan en obtener un diagnóstico definitivo, lo que pone de manifiesto la importancia de seguir investigando y mejorando el conocimiento sobre estas enfermedades poco frecuentes.

La importancia de la investigación y del apoyo a las familias

Las enfermedades raras plantean importantes retos tanto para los pacientes como para sus familias. Además de las dificultades médicas, muchas personas necesitan apoyo educativo, rehabilitación, orientación psicológica y recursos sociales para afrontar el día a día.

La investigación científica resulta fundamental para desarrollar nuevos tratamientos y mejorar el conocimiento del síndrome de Dravet. Al mismo tiempo, las asociaciones de pacientes desempeñan un papel muy importante ofreciendo información, acompañamiento y apoyo a las familias.

Conclusión

El síndrome de Dravet es una enfermedad neurológica rara que provoca una forma grave de epilepsia desde los primeros años de vida. Aunque actualmente no existe una cura, el diagnóstico precoz, los tratamientos adecuados y el seguimiento por equipos especializados pueden ayudar a controlar las crisis y mejorar la calidad de vida de quienes conviven con esta enfermedad.

Seguir investigando y aumentar la concienciación social sobre las enfermedades raras es fundamental para que los pacientes y sus familias dispongan de más recursos, más apoyo y mejores oportunidades de futuro.

martes, 4 de agosto de 2026

Personas tóxicas: señales para identificarlas y cómo proteger tu bienestar emocional

 


En los últimos años se ha popularizado mucho el término "persona tóxica" para describir a quienes mantienen comportamientos que generan malestar, manipulación o desgaste emocional en quienes les rodean. Sin embargo, es importante aclarar que no se trata de un diagnóstico psicológico ni de una enfermedad, sino de una forma de describir determinadas conductas que pueden perjudicar una relación.

Todos podemos equivocarnos, tener un mal día o actuar de forma egoísta en algún momento. Lo que realmente debe preocupar es cuando esos comportamientos se repiten de forma constante y la persona no muestra interés en cambiar ni en asumir su responsabilidad.

¿Qué se entiende por una persona tóxica?

Una persona con comportamientos tóxicos suele generar relaciones desequilibradas, en las que predominan la manipulación, las críticas, el control o la falta de respeto hacia los sentimientos de los demás.

Estas conductas pueden aparecer en cualquier tipo de relación: de pareja, familiar, de amistad o incluso en el trabajo.

Señales que pueden indicar una relación poco saludable

Aunque cada persona es diferente, existen algunos comportamientos que suelen repetirse con frecuencia.

1. Te hace dudar de tu propia percepción

Puede decirte frases como:

  • "Estás exagerando".
  • "Eso nunca pasó".
  • "Eres demasiado sensible".

Con el tiempo, este comportamiento puede hacer que pierdas confianza en tu propio criterio y en tus recuerdos.

2. Nunca asume sus errores

Cuando surge un problema, suele culpar a otras personas o a las circunstancias.

Rara vez reconoce su responsabilidad o pide perdón de forma sincera.

3. Utiliza la manipulación emocional

Es frecuente que recurra a la culpa, el chantaje emocional o el victimismo para conseguir lo que desea.

Por ejemplo:

  • "Después de todo lo que hago por ti..."
  • "Si de verdad me quisieras, harías esto por mí."

4. Sus palabras y sus actos no coinciden

Promete cambiar, pide disculpas o asegura que todo será diferente.

Sin embargo, al poco tiempo vuelve a comportarse exactamente igual.

5. Mantiene relaciones muy intensas pero inestables

Puede alternar momentos de gran cariño con otros de frialdad, desprecio o indiferencia.

Esta alternancia suele generar mucha confusión emocional.

6. No respeta los límites

Ignora las decisiones de los demás e intenta imponer su voluntad.

Cuando alguien establece límites, puede reaccionar con enfado o hacer sentir culpable a la otra persona.

7. Controla bajo la apariencia de preocupación

A veces intenta decidir con quién hablas, qué haces o cómo organizas tu vida diciendo que solo quiere ayudarte o que sabe qué es lo mejor para ti.

8. Critica constantemente

Suele menospreciar tus opiniones, tus logros o incluso tu forma de ser.

Las críticas continuas pueden afectar seriamente a la autoestima.

9. Genera conflictos con frecuencia

Las discusiones, los reproches y los enfrentamientos forman parte habitual de la relación.

Muchas veces los conflictos aparecen incluso por cuestiones poco importantes.

10. Falta de empatía

Aunque pueda comprender cómo se sienten los demás, suele priorizar siempre sus propios intereses y necesidades.

¿Cómo te hace sentir esa relación?

Una de las mejores formas de detectar una relación poco saludable es observar cómo te sientes después de pasar tiempo con esa persona.

Si habitualmente:

  • te sientes triste,
  • notas ansiedad,
  • tienes miedo de expresar tu opinión,
  • sientes que nunca haces nada bien,
  • o terminas emocionalmente agotado,

es posible que esa relación esté afectando negativamente a tu bienestar.

¿Qué puedes hacer?

Si identificas estos comportamientos de forma repetida, algunas recomendaciones pueden ser:

  • Establecer límites claros.
  • Expresar cómo te sientes con respeto y firmeza.
  • No asumir culpas que no te corresponden.
  • Buscar apoyo en personas de confianza.
  • Acudir a un profesional de la salud mental si la relación está afectando seriamente a tu bienestar emocional.

En algunos casos, tomar distancia puede ser la mejor forma de proteger la propia salud mental.

Un aspecto importante

Conviene recordar que nadie es perfecto. Todas las personas podemos comportarnos mal en algún momento, actuar de forma egoísta o cometer errores.

Eso no convierte automáticamente a alguien en una persona tóxica.

Lo verdaderamente importante es observar si esos comportamientos son frecuentes, persistentes y si existe una voluntad real de reconocerlos y cambiarlos.

Conclusión

Las llamadas personas tóxicas no se definen por un error puntual, sino por la repetición de conductas que generan manipulación, desgaste emocional o sufrimiento en quienes las rodean.

Aprender a identificar estas señales, establecer límites saludables y cuidar nuestra salud mental puede ayudarnos a construir relaciones más equilibradas y respetuosas. Una relación sana debe basarse en la confianza, la comunicación, el respeto mutuo y el apoyo, no en el miedo, la culpa o el control.