lunes, 5 de octubre de 2026

Ahorrar o gastar: encontrar el equilibrio es la clave

 


Ahorrar dinero es algo que muchas veces escuchamos desde pequeños. Nos dicen que debemos guardar una parte de lo que recibimos y pensar en el futuro. Al mismo tiempo, también es lógico querer disfrutar del dinero que tenemos y utilizarlo para comprar aquello que necesitamos o que nos hace ilusión.

Entonces, ¿qué es mejor: ahorrar o gastar?

Desde mi punto de vista, la respuesta no está en elegir solamente una de las dos opciones. Lo importante es encontrar un equilibrio entre ahorrar y gastar, teniendo siempre en cuenta nuestras posibilidades económicas.

Ahorrar tiene muchas ventajas

Guardar una parte de nuestro dinero puede ser muy útil. No hace falta empezar ahorrando grandes cantidades. Incluso pequeñas cantidades pueden ayudarnos a adquirir el hábito.

Una de las principales ventajas del ahorro es que nos permite conseguir objetivos. Si queremos comprar algo que cuesta bastante dinero, podemos ir guardando una cantidad cada semana o cada mes hasta conseguirlo.

Además, tener unos ahorros proporciona cierta tranquilidad ante determinados imprevistos. Nunca sabemos cuándo puede aparecer un gasto que no teníamos previsto, y disponer de una pequeña reserva puede resultar de gran ayuda.

Ahorrar también nos enseña a administrar nuestro dinero. Aprendemos que no podemos gastar todo inmediatamente si queremos conseguir algo más adelante.

Otra ventaja es que nos ayuda a pensar antes de comprar. Cuando tenemos que decidir entre gastar nuestro dinero ahora o guardarlo para otro objetivo, podemos preguntarnos si realmente necesitamos aquello que queremos comprar o si simplemente lo queremos en ese momento.

Pero ahorrar todo tampoco es la solución

Ahorrar es positivo, pero eso no significa que tengamos que guardar absolutamente todo el dinero que recibimos.

También necesitamos disfrutar de nuestro dinero. Podemos utilizar una parte para salir, comprar algo que nos guste, practicar un hobby, realizar alguna actividad o simplemente darnos un pequeño capricho de vez en cuando.

Si ahorramos absolutamente todo y nunca utilizamos nuestro dinero para disfrutar del presente, puede ocurrir que terminemos viendo el ahorro como una obligación en lugar de como una herramienta para conseguir nuestros objetivos.

Por eso, en mi opinión, la clave está en encontrar un punto intermedio.

Gastar también forma parte de una buena gestión

Gastar dinero no es necesariamente algo negativo. El problema aparece cuando gastamos sin pensar o cuando gastamos más de lo que realmente podemos permitirnos.

Cada persona tiene una situación económica diferente y, por tanto, no existe una cantidad que todo el mundo pueda gastar al mes.

Es importante saber cuánto dinero tenemos disponible, cuáles son nuestros gastos y qué cantidad podemos destinar a otras cosas sin comprometer nuestras necesidades.

Al final, se trata de una cuestión bastante sencilla: si gastamos demasiado, podemos quedarnos sin dinero antes de terminar el mes.

Por eso es importante aprender a diferenciar entre lo que necesitamos, lo que queremos y aquello que podemos permitirnos en ese momento.

Una posible forma de organizarse

No existe una fórmula perfecta que sirva para todas las personas. Sin embargo, una posibilidad puede ser dividir el dinero disponible en diferentes partes.

Por ejemplo, una persona podría decidir guardar una parte para sus ahorros, utilizar otra para gastos personales y reservar otra para un objetivo concreto.

No tiene por qué ser exactamente un 50 %, un 30 % y un 20 %. Lo importante es adaptar las cantidades a la situación de cada uno.

Si tenemos un objetivo determinado, como comprar algo que queremos desde hace tiempo, podemos aumentar temporalmente la cantidad destinada al ahorro.

Por ejemplo, si recibimos 20 euros, podemos decidir guardar 10 y utilizar los otros 10 para algo que queramos. De esta manera conseguimos ahorrar sin renunciar completamente a disfrutar de nuestro dinero.

Aprender a ahorrar poco a poco

Una de las cosas más importantes es entender que ahorrar no significa necesariamente guardar grandes cantidades.

Si una persona empieza guardando una pequeña cantidad cada vez que recibe dinero, poco a poco puede crear un hábito. Con el tiempo, ese hábito puede resultar mucho más importante que la cantidad inicial.

También puede ser útil establecer objetivos concretos. No es lo mismo pensar simplemente «quiero ahorrar» que decir «quiero guardar dinero para comprar algo dentro de unos meses».

Tener un objetivo puede hacer que resulte más fácil mantener la motivación.

Conclusión

Desde mi punto de vista, ni ahorrar todo ni gastarlo todo es la mejor opción. Lo verdaderamente importante es aprender a administrar nuestro dinero y conocer cuáles son nuestras posibilidades.

Ahorrar nos permite pensar en el futuro, conseguir objetivos y disponer de una pequeña reserva cuando la necesitemos. Gastar, por otro lado, nos permite cubrir nuestras necesidades y también disfrutar del presente.

La clave está en hacerlo de manera consciente.

Cada persona debe saber cuánto puede gastar según sus ingresos y sus circunstancias. No podemos gastar más de lo que tenemos y después sorprendernos porque no llegamos a final de mes.

Ahorrar es bueno, especialmente cuando aprendemos a hacerlo poco a poco y de una manera realista. Pero también está bien disfrutar del dinero que hemos conseguido.

Al final, administrar bien nuestro dinero consiste precisamente en encontrar ese equilibrio entre disfrutar del presente y pensar en el futuro.

domingo, 4 de octubre de 2026

El crimen de Cuenca: una película que nos obliga a pensar



Hay películas que cuentan una historia y otras que, además, nos obligan a pensar. El crimen de Cuenca, dirigida por Pilar Miró y rodada en 1979, pertenece claramente a este segundo grupo.

La película está basada en un caso real ocurrido a comienzos del siglo XX y muestra cómo una acusación sin pruebas concluyentes terminó provocando una enorme injusticia. Pero la historia de El crimen de Cuenca no termina en lo que vemos en pantalla: la propia película tuvo que enfrentarse a una gran polémica antes de poder llegar a los cines españoles.

Una desaparición que terminó en una acusación

La historia comienza en 1913, cuando José María Grimaldos, conocido como «El Cepa», desaparece de su localidad, Osa de la Vega, en la provincia de Cuenca.

Dos vecinos, Gregorio Valero Contreras y León Sánchez Gascón, fueron acusados de haberlo asesinado. Sin embargo, no existían pruebas concluyentes que demostraran que hubieran cometido el crimen.

Ambos terminaron confesando después de sufrir torturas y posteriormente fueron juzgados. La Audiencia Provincial de Cuenca los condenó a dieciocho años de prisión.

El problema era que el supuesto muerto no estaba muerto.

Años después, José María Grimaldos apareció con vida. El caso que había comenzado como una desaparición se había convertido en uno de los ejemplos más conocidos de error judicial de la historia española.

Pilar Miró lleva la historia al cine

Décadas después, la directora Pilar Miró decidió llevar aquellos hechos al cine.

La película fue escrita por Lola Salvador Maldonado y Pilar Miró, a partir de una idea de Juan Antonio Porto. El reparto contó con actores como Amparo Soler Leal, Héctor Alterio, Daniel Dicenta, José Manuel Cervino, Mary Carrillo y Fernando Rey.

Miró no quiso convertir la historia simplemente en una película de misterio sobre una desaparición. El verdadero interés estaba en mostrar cómo una investigación puede terminar alejándose de la verdad cuando las autoridades y el entorno social parten de una conclusión y buscan que los hechos encajen en ella.

Una película que también tuvo problemas fuera de la pantalla

La historia de El crimen de Cuenca no terminó cuando acabó el rodaje.

La película fue realizada en 1979, pero tuvo enormes dificultades para estrenarse. Aunque la censura cinematográfica había desaparecido oficialmente en España en 1977, la película fue prohibida poco antes de su estreno y sus responsables se enfrentaron posteriormente a un proceso militar relacionado con la representación de las torturas y con las acusaciones hacia la Guardia Civil.

Finalmente, el 26 de junio de 1981 obtuvo la autorización de estreno en España.

Todo esto convirtió a El crimen de Cuenca en mucho más que una película basada en hechos reales. Su propia historia durante la Transición española también forma parte del interés de la obra.

Una historia sobre la importancia de las pruebas

Uno de los aspectos que más hace pensar de la película es la importancia de no confundir una sospecha con una certeza.

Cuando desaparece una persona, es comprensible que familiares, vecinos e investigadores quieran encontrar rápidamente una explicación. Pero una acusación puede tener consecuencias enormes, especialmente cuando se dirige contra personas cuya culpabilidad no ha sido demostrada.

El caso de Gregorio Valero y León Sánchez demuestra hasta dónde puede llegar una injusticia cuando una investigación abandona la búsqueda objetiva de la verdad.

Por eso, la presunción de inocencia y la necesidad de contar con pruebas son elementos fundamentales de cualquier sistema de justicia.

Una película incómoda, pero necesaria

Ver El crimen de Cuenca no resulta fácil. Es una película dura e incómoda por los hechos que representa. Pero precisamente esa incomodidad forma parte de su fuerza.

Pilar Miró presenta una situación que obliga al espectador a preguntarse qué puede ocurrir cuando el poder, la presión social y una investigación mal encaminada terminan pesando más que las pruebas.

Además, la película permite recordar que el cine puede cumplir una función importante: rescatar historias que forman parte de nuestra memoria y abrir debates sobre problemas que siguen siendo relevantes.

Mi opinión sobre la película

Personalmente, cuando vi El crimen de Cuenca me pareció una película algo lenta. Reconozco su importancia histórica y considero interesante la historia que cuenta, pero, en mi caso particular, no puedo decir que me haya gustado especialmente como película.

Esto no significa que sea una mala película. Al contrario, entiendo perfectamente que otras personas puedan disfrutarla mucho más y valorar especialmente su forma de contar los hechos y el momento histórico que representa.

Creo que también es importante diferenciar entre reconocer el valor de una película y decir que nos ha gustado personalmente.

El cine es subjetivo. Una película puede parecernos importante, estar bien realizada y contar una historia interesante, y aun así no conseguir que disfrutemos especialmente de ella.

Una película que sigue dando que pensar

Aunque El crimen de Cuenca fue rodada hace más de cuatro décadas y cuenta unos hechos ocurridos a principios del siglo XX, algunas de las preguntas que plantea siguen siendo importantes.

¿Qué ocurre cuando una persona es acusada injustamente? ¿Qué responsabilidad tienen quienes investigan un delito? ¿Cómo puede repararse una injusticia cuando una persona ya ha sufrido sus consecuencias?

No todas las películas tienen que entretenernos de la misma manera. Algunas también pueden incomodarnos, hacernos reflexionar y recordarnos la importancia de aprender de los errores del pasado.

En mi caso, El crimen de Cuenca no se encuentra entre las películas que más he disfrutado, pero sí considero que es una película histórica interesante por la historia que cuenta y por todo lo que ocurrió alrededor de su estreno.

Y quizá ese sea también uno de los valores del cine: conseguir que, incluso cuando una película no termina de convencernos personalmente, su historia nos deje algo sobre lo que pensar.

sábado, 3 de octubre de 2026

¿Qué le pasa a nuestro cuerpo cuando bebemos poca agua?

 


El agua es fundamental para el funcionamiento de nuestro organismo. Nuestro cuerpo necesita mantenerse hidratado para realizar correctamente funciones como regular la temperatura, transportar nutrientes y eliminar sustancias de desecho.

Cuando bebemos menos líquido del que necesitamos, puede aparecer la deshidratación.

¿Qué ocurre cuando bebemos poca agua?

Si la falta de agua es leve y dura poco tiempo, podemos empezar a notar algunos síntomas como:

  • Mucha sed.
  • Boca y labios secos.
  • Orina más oscura y en menor cantidad.
  • Cansancio y falta de energía.
  • Dolor de cabeza.
  • Mareos o sensación de debilidad.
  • Dificultad para concentrarnos.

Estos síntomas pueden ser más frecuentes cuando hace mucho calor, hacemos ejercicio o perdemos líquidos por el sudor.

¿Qué ocurre si la deshidratación continúa?

Cuando el organismo necesita conservar agua, los riñones producen menos orina. Si la falta de líquidos continúa, pueden aparecer otros síntomas:

  • Pulso más rápido.
  • Descenso de la presión arterial.
  • Mayor debilidad y mareos.
  • Piel y boca más secas.
  • Calambres.

Una deshidratación importante puede convertirse en una situación seria y requerir atención médica.

¿Cómo podemos saber si estamos bebiendo suficiente?

Una de las señales que podemos observar es el color de la orina.

Generalmente, una orina de color amarillo pálido suele indicar una hidratación adecuada. Si aparece muy oscura y además orinamos poco, puede ser una señal de que necesitamos beber más líquidos.

Sin embargo, el color de la orina también puede cambiar por otros motivos, como determinados alimentos, medicamentos o suplementos, por lo que no debe utilizarse como único indicador.

¿Cuánta agua debemos beber?

No existe una cantidad exactamente igual para todas las personas.

Las necesidades de líquidos dependen de factores como:

  • La edad.
  • El tamaño corporal.
  • La temperatura ambiental.
  • La actividad física.
  • La alimentación.
  • Si estamos enfermos o hemos perdido líquidos.

Por eso, especialmente durante los días de mucho calor o cuando hacemos ejercicio, es importante prestar atención a la sed y aumentar la ingesta de líquidos cuando sea necesario.

Además, no toda el agua que necesita nuestro organismo procede de las bebidas, ya que alimentos como frutas, verduras, sopas y otros alimentos también contienen agua.

No debemos esperar siempre a tener mucha sed

La sed es una señal importante de nuestro organismo, pero en determinadas situaciones podemos perder líquidos rápidamente, especialmente con temperaturas elevadas o durante la práctica de ejercicio.

Por ello, durante los días calurosos puede ser recomendable tener agua disponible e ir bebiendo regularmente.

Tampoco es necesario beber grandes cantidades de agua de golpe. Es preferible repartir los líquidos a lo largo del día.

¿Qué podemos hacer para mantenernos hidratados?

Algunas medidas sencillas pueden ayudarnos:

  • Llevar una botella de agua cuando salgamos de casa.
  • Beber regularmente durante el día.
  • Aumentar la ingesta de líquidos cuando hace mucho calor.
  • Beber durante y después del ejercicio.
  • Consumir frutas y verduras, que también aportan agua.
  • Prestar atención a síntomas como mareos, debilidad o sed intensa.

Conclusión

Beber suficiente líquido es importante para que nuestro organismo funcione correctamente. La falta de agua puede provocar desde sed y cansancio hasta problemas más graves cuando la deshidratación es intensa.

No debemos obsesionarnos con beber una cantidad exacta de agua todos los días, porque las necesidades cambian según cada persona y cada situación.

Lo importante es mantener una hidratación adecuada, prestar atención a las señales de nuestro cuerpo y aumentar el consumo de líquidos cuando haga mucho calor o realicemos actividad física.

Especialmente durante el verano, tener siempre agua a mano puede ayudarnos a prevenir la deshidratación.

viernes, 2 de octubre de 2026

Derechos y obligaciones de los niños: crecer con responsabilidad, respeto y protección

 


Un equilibrio necesario para una infancia sana y una sociedad más justa

La infancia es una etapa fundamental en la vida de cualquier persona. Durante estos años se construyen los hábitos, valores y aprendizajes que acompañarán al individuo en su vida adulta. Por eso, hablar de los derechos y obligaciones de los niños no significa imponer cargas excesivas, sino establecer un equilibrio que permita su desarrollo saludable dentro de la familia y la sociedad.

Los niños tienen derechos que deben ser protegidos, pero también pequeñas responsabilidades adaptadas a su edad que les ayudan a crecer como personas responsables y respetuosas.

Las obligaciones de los niños: aprender a convivir y crecer con responsabilidad

Las obligaciones de los niños no deben entenderse como deberes pesados o exigencias propias del mundo adulto. Más bien se trata de hábitos y comportamientos adecuados a su etapa de desarrollo, que les ayudan a integrarse en la vida familiar y social.

Entre las más importantes destacan:

Respeto hacia los demás

Uno de los pilares fundamentales es el respeto hacia los padres, maestros y otras personas del entorno.

Esto implica:

  • Escuchar a los adultos.
  • Seguir normas razonables.
  • Tratar a los demás con educación.
  • Evitar comportamientos agresivos o irrespetuosos.

El respeto es la base de una convivencia sana tanto en casa como en la escuela.

Responsabilidad en los estudios

La educación es una de las principales obligaciones durante la infancia.

Los niños deben:

  • Asistir a la escuela con regularidad.
  • Realizar sus tareas escolares.
  • Estudiar de forma constante.
  • Esforzarse por aprender y mejorar.

Estos hábitos no solo influyen en su rendimiento académico, sino también en su desarrollo personal y futuro profesional.

Cuidado de la salud y hábitos diarios

Otro aspecto importante es el cuidado personal.

Esto incluye:

  • Mantener una buena higiene.
  • Alimentarse de forma equilibrada.
  • Dormir las horas necesarias.
  • Adoptar hábitos saludables en el día a día.

Estos comportamientos ayudan a garantizar un crecimiento adecuado y una mejor calidad de vida.

Normas de convivencia

La vida en sociedad requiere el cumplimiento de normas básicas de convivencia.

Los niños deben aprender a:

  • Respetar turnos.
  • No interrumpir constantemente.
  • Evitar conflictos o agresiones.
  • Compartir y convivir con otros.

Estas normas son esenciales tanto en el hogar como en el entorno escolar.

Cuidado de las pertenencias y el entorno

También es importante que los niños aprendan a valorar lo que tienen y a cuidar su entorno.

Esto incluye:

  • Cuidar sus juguetes y objetos personales.
  • Mantener en buen estado el material escolar.
  • Respetar el medio ambiente.
  • Evitar el desperdicio de recursos.

Pequeñas acciones diarias contribuyen a formar hábitos responsables a largo plazo.

Los derechos de los niños: protección, bienestar y desarrollo

Al mismo tiempo que existen obligaciones adaptadas a su edad, los niños cuentan con una serie de derechos fundamentales reconocidos a nivel internacional, especialmente en la Convención sobre los Derechos del Niño de la ONU.

Estos derechos garantizan que todos los menores puedan crecer en condiciones dignas, seguras y con igualdad de oportunidades.

Derecho a la vida y al desarrollo

Todos los niños tienen derecho a vivir y a desarrollarse plenamente en todos los aspectos: físico, emocional, educativo y social.

Derecho a la educación

La educación es un derecho esencial que garantiza el acceso a la escuela y a una formación de calidad.

Derecho a la salud

Incluye el acceso a médicos, vacunas, alimentación adecuada y atención sanitaria cuando sea necesaria.

Derecho a la protección

Los niños deben estar protegidos frente a cualquier forma de maltrato, abuso, explotación o violencia.

Derecho a vivir en familia

Siempre que sea posible, los niños tienen derecho a crecer en un entorno familiar seguro y afectivo.

Derecho a la identidad

Todo niño tiene derecho a un nombre, una nacionalidad y un reconocimiento legal.

Derecho a la igualdad

Ningún niño debe ser discriminado por su origen, género, religión o cualquier otra condición personal.

Derecho al juego y al descanso

El juego es una parte fundamental del desarrollo infantil, así como el descanso necesario para su bienestar.

Derecho a expresar su opinión

Los niños también tienen derecho a ser escuchados en asuntos que les afecten, siempre teniendo en cuenta su edad y madurez.

El equilibrio entre derechos y responsabilidades

Los derechos y las obligaciones no deben entenderse como elementos separados, sino como dos partes complementarias.

Los derechos protegen a los niños y garantizan su bienestar. Las obligaciones, adaptadas a su edad, les ayudan a desarrollar valores como el respeto, la responsabilidad y la convivencia.

Este equilibrio es fundamental para formar personas preparadas para la vida adulta y para construir una sociedad más justa y organizada.

Una reflexión sobre la educación y la convivencia actual

En la actualidad, muchas personas observan cambios en el comportamiento de algunos niños y adolescentes. En ocasiones se percibe una menor obediencia o dificultades en el respeto hacia normas y figuras de autoridad como padres o profesores.

Sin embargo, cada niño es diferente y estos comportamientos pueden depender de muchos factores, como la educación en casa, el entorno social o la propia etapa de desarrollo.

Más que generalizar, es importante reforzar la educación en valores, la comunicación familiar y el ejemplo diario de los adultos.

La educación no solo consiste en enseñar normas, sino también en acompañar, guiar y comprender.

Conclusión

Los niños tienen derechos fundamentales que deben ser siempre protegidos, pero también responsabilidades adaptadas a su edad que les ayudan a crecer de forma equilibrada.

El respeto, la educación, la salud y la convivencia forman parte de su desarrollo diario, mientras que la sociedad tiene la obligación de garantizar su bienestar y protección.

Educar en derechos y obligaciones no es imponer, sino preparar a los niños para convertirse en adultos responsables, respetuosos y capaces de convivir en sociedad.

jueves, 1 de octubre de 2026

Mujeres con discapacidad: una doble barrera que todavía debemos superar

 



Hablar de igualdad significa hablar de todas las personas. Sin embargo, todavía existen colectivos que encuentran más obstáculos que otros para poder desarrollar su vida en las mismas condiciones. Entre ellos están las mujeres con discapacidad, que en determinadas situaciones pueden encontrarse con una doble barrera: las dificultades relacionadas con la discapacidad y las desigualdades que todavía existen por el hecho de ser mujer.

Tener una discapacidad no debería significar tener menos oportunidades. Sin embargo, estas mujeres pueden encontrar dificultades en diferentes ámbitos de la vida cotidiana: en la educación, en el empleo, en la independencia económica, en el acceso a determinados servicios o en su participación plena en la sociedad.

Más obstáculos para acceder al empleo

El mundo laboral es uno de los ámbitos donde pueden aparecer importantes dificultades.

Encontrar un empleo ya puede resultar complicado para una persona con discapacidad, pero una mujer puede encontrarse además con desigualdades relacionadas con el género. Esto puede limitar sus oportunidades de acceder a determinados puestos, desarrollar una carrera profesional o conseguir independencia económica.

La discriminación no tiene por qué proceder únicamente de los responsables de una empresa. También puede aparecer entre compañeros de trabajo, por ejemplo mediante comentarios, prejuicios, burlas o una falta de comprensión hacia determinadas necesidades.

Y tampoco debemos olvidar que los prejuicios pueden aparecer fuera del trabajo, en otros espacios de la sociedad.

La importancia de la igualdad en el trabajo

Una mujer con discapacidad que consigue un empleo debería poder desarrollar su actividad profesional en un entorno donde se respeten sus derechos y su dignidad.

No debería tener que demostrar constantemente que es capaz de realizar su trabajo por el simple hecho de tener una discapacidad.

La igualdad no consiste solamente en contratar a una persona. También significa ofrecerle oportunidades para aprender, progresar profesionalmente y asumir responsabilidades cuando tenga la preparación necesaria.

Por eso, las empresas tienen un papel importante en la creación de entornos laborales inclusivos, pero también lo tenemos todos los compañeros.

Educación y oportunidades

La educación es fundamental para construir un futuro con más oportunidades.

Las niñas y jóvenes con discapacidad deben poder acceder a una educación inclusiva y contar con los apoyos necesarios para desarrollar sus capacidades.

No se trata de hacerles el camino más fácil, sino de eliminar las barreras que les impiden avanzar en igualdad de condiciones.

Una sociedad inclusiva debe conseguir que ninguna niña crezca pensando que su discapacidad determina hasta dónde puede llegar.

Los prejuicios también pueden aparecer en la vida cotidiana

La discriminación no siempre es evidente.

A veces puede aparecer en forma de comentarios aparentemente inocentes, preguntas inapropiadas, sobreprotección o personas que toman decisiones por una mujer con discapacidad sin preguntarle qué quiere.

También puede ocurrir que otras personas tengan unas expectativas demasiado bajas sobre sus capacidades.

Pensar que una persona con discapacidad no podrá estudiar, trabajar, tener responsabilidades o tomar sus propias decisiones simplemente por su discapacidad es también una forma de prejuicio.

Por eso, la inclusión requiere algo más que adaptar edificios o proporcionar ayudas. También necesitamos cambiar nuestra manera de mirar a las personas.

No todas las mujeres con discapacidad viven la misma realidad

Es importante recordar que cada persona es diferente.

No todas las mujeres con discapacidad tienen las mismas necesidades, dificultades o experiencias. Algunas pueden necesitar muchos apoyos y otras tener una gran autonomía.

Por eso no debemos meter a todas las personas en el mismo grupo ni pensar que existe una única forma de vivir una discapacidad.

Lo fundamental es escuchar a cada persona y preguntarle qué necesita, en lugar de decidir por ella.

La autonomía también es inclusión

Ayudar a una persona no significa hacer todo por ella.

En ocasiones, con la intención de ayudar podemos caer en la sobreprotección. Una mujer con discapacidad tiene derecho a tomar sus propias decisiones, equivocarse, aprender y construir su propio proyecto de vida.

La inclusión también significa respetar esa autonomía.

Si una persona necesita un apoyo concreto para realizar una tarea, debemos intentar proporcionárselo. Pero ese apoyo no debería convertirse en una excusa para quitarle capacidad de decisión.

Una responsabilidad de toda la sociedad

Combatir la discriminación no es responsabilidad únicamente de los gobiernos o de las empresas.

También depende de nuestras propias actitudes.

Los compañeros de trabajo, los profesores, los amigos, los familiares y cualquier persona que forme parte de nuestro entorno puede contribuir a crear una sociedad más respetuosa.

Debemos aprender a no juzgar a una persona por su discapacidad ni por su género y valorar sus capacidades, su esfuerzo y sus decisiones.

Mi reflexión personal

Desde mi punto de vista, una mujer con discapacidad no debería tener que enfrentarse a más obstáculos simplemente por ser mujer y tener una discapacidad.

Ya existen suficientes dificultades en la vida como para que los prejuicios de otras personas añadan todavía más.

Un jefe no debería discriminar a una trabajadora por su discapacidad. Pero tampoco debería hacerlo un compañero mediante burlas o comentarios. Y lo mismo podemos decir de cualquier persona que se encuentre con ella fuera del ámbito laboral.

La discapacidad no define a una persona.

Una mujer con discapacidad tiene sueños, proyectos, capacidades, sentimientos y derecho a decidir sobre su propia vida.

La igualdad no puede quedarse solamente en las palabras. Tiene que convertirse en oportunidades reales: una educación accesible, un empleo digno, independencia, participación social y respeto.

Las mujeres con discapacidad no necesitan que los demás decidan por ellas. Necesitan que eliminemos las barreras que les impiden avanzar.

Porque una sociedad verdaderamente inclusiva será aquella en la que ninguna mujer tenga que luchar contra prejuicios adicionales para poder estudiar, trabajar, formar una familia, desarrollar sus proyectos y decidir libremente sobre su futuro.

miércoles, 30 de septiembre de 2026

Hidrocefalia: qué es, causas, síntomas, diagnóstico y tratamiento

 


La hidrocefalia es una enfermedad que se produce cuando se acumula una cantidad excesiva de líquido cefalorraquídeo (LCR) en los ventrículos del cerebro. Este líquido es esencial para proteger el cerebro y la médula espinal, transportar nutrientes y eliminar sustancias de desecho. Sin embargo, cuando su circulación o absorción se altera, el líquido se acumula y puede aumentar la presión sobre el tejido cerebral, provocando diferentes problemas neurológicos.

La hidrocefalia puede aparecer tanto en recién nacidos como en niños, adultos y personas mayores. Sus causas, síntomas y tratamiento pueden variar según la edad y el tipo de hidrocefalia.

¿Por qué se produce la hidrocefalia?

La acumulación de líquido cefalorraquídeo puede deberse a diferentes causas. Las más frecuentes son:

  • Obstrucción del paso normal del líquido cefalorraquídeo dentro del cerebro.
  • Alteración en la absorción del líquido por parte del organismo.
  • Producción excesiva de líquido cefalorraquídeo, aunque esta situación es poco frecuente.

Dependiendo del momento en que aparece, la hidrocefalia puede ser:

  • Congénita, cuando está presente desde el nacimiento debido a alteraciones en el desarrollo del sistema nervioso.
  • Adquirida, cuando se desarrolla posteriormente como consecuencia de una lesión cerebral, una hemorragia, una infección, un traumatismo craneoencefálico o un tumor.

Síntomas de la hidrocefalia

Los síntomas dependen de la edad de la persona y de la rapidez con la que aumenta la acumulación de líquido.

En bebés

Los signos más habituales son:

  • Aumento anormal del tamaño de la cabeza.
  • Fontanela (la parte blanda del cráneo) abultada.
  • Irritabilidad.
  • Vómitos.
  • Somnolencia excesiva.
  • Dificultad para alimentarse.

En niños y adultos

Cuando la hidrocefalia aparece en edades posteriores, los síntomas más frecuentes incluyen:

  • Dolor de cabeza.
  • Náuseas y vómitos.
  • Problemas de equilibrio o dificultad para caminar.
  • Visión borrosa o visión doble.
  • Dificultades de memoria y concentración.
  • Somnolencia.
  • En los casos más graves, disminución del nivel de conciencia.

¿Cómo se diagnostica?

Para confirmar el diagnóstico, el médico realiza una exploración clínica y solicita pruebas de imagen que permiten observar el tamaño de los ventrículos cerebrales y la acumulación de líquido.

Las pruebas más utilizadas son:

  • Ecografía cerebral en bebés que aún tienen la fontanela abierta.
  • Tomografía computarizada (TAC).
  • Resonancia magnética (RM).

En algunos casos también pueden realizarse otras pruebas neurológicas para determinar la causa y la gravedad de la enfermedad.

Tratamiento de la hidrocefalia

El tratamiento suele ser quirúrgico y tiene como objetivo reducir la acumulación de líquido cefalorraquídeo.

Las técnicas más utilizadas son:

  • Válvula de derivación (shunt): consiste en implantar un sistema que desvía el exceso de líquido desde el cerebro hasta otra parte del cuerpo, normalmente el abdomen, donde puede ser absorbido de forma natural.
  • Ventriculostomía endoscópica del tercer ventrículo: procedimiento que crea una nueva vía para que el líquido pueda circular correctamente en determinados pacientes.

El tratamiento más adecuado dependerá de la causa de la hidrocefalia, la edad del paciente y su estado general.

¿Tiene cura?

Aunque no siempre puede hablarse de una curación definitiva, en muchos casos el tratamiento permite controlar la enfermedad durante años y mejorar notablemente la calidad de vida. El pronóstico depende de la causa, del momento en que se diagnostique y de la rapidez con la que se inicie el tratamiento.

Hidrocefalia normotensiva: una forma frecuente en personas mayores

La hidrocefalia normotensiva (HN) es un tipo de hidrocefalia que afecta principalmente a personas mayores de 60 años. En esta enfermedad también se acumula líquido cefalorraquídeo dentro de los ventrículos cerebrales, lo que provoca su dilatación. Sin embargo, la presión del líquido suele mantenerse dentro de valores normales o aumentar únicamente de forma intermitente, motivo por el que recibe el nombre de normotensiva.

Su importancia radica en que puede confundirse con enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer o el Parkinson, aunque en muchos casos puede mejorar con el tratamiento adecuado.

Síntomas de la hidrocefalia normotensiva

Existe una combinación de tres síntomas muy característica conocida como la tríada clásica:

  • Dificultad para caminar: suele ser el primer síntoma. La marcha se vuelve lenta, con pasos cortos y sensación de que los pies están "pegados al suelo". También aparecen problemas de equilibrio y un mayor riesgo de caídas.
  • Deterioro cognitivo: pueden aparecer problemas de memoria, dificultad para concentrarse, lentitud para pensar y para realizar actividades cotidianas.
  • Incontinencia urinaria: inicialmente suele manifestarse como una necesidad urgente de orinar y, con el tiempo, puede evolucionar hacia pérdidas involuntarias de orina.

No todas las personas presentan los tres síntomas desde el principio, por lo que el diagnóstico puede retrasarse.

¿Por qué se produce?

En muchos pacientes no es posible identificar una causa concreta y se habla de hidrocefalia normotensiva idiopática.

En otros casos puede desarrollarse después de:

  • Una hemorragia cerebral.
  • Un traumatismo craneoencefálico.
  • Una meningitis u otra infección del sistema nervioso.
  • Determinadas intervenciones neuroquirúrgicas.

Diagnóstico

El diagnóstico requiere una valoración médica completa y varias pruebas complementarias.

Las más habituales son:

  • Resonancia magnética o tomografía computarizada para comprobar el aumento del tamaño de los ventrículos.
  • Exploración neurológica.
  • Evaluación de la marcha.
  • Pruebas de memoria y otras funciones cognitivas.
  • Punción lumbar, mediante la que se extrae una cantidad de líquido cefalorraquídeo para comprobar si los síntomas mejoran de forma temporal.

Tratamiento

El tratamiento más utilizado consiste en implantar una válvula de derivación ventriculoperitoneal, un dispositivo que permite desviar el exceso de líquido desde el cerebro hasta la cavidad abdominal, donde el organismo lo absorbe.

En pacientes adecuadamente seleccionados, la intervención suele ofrecer buenos resultados, especialmente en la mejoría de la marcha. La memoria y la continencia urinaria también pueden mejorar, aunque la respuesta varía de una persona a otra.

¿Es una enfermedad grave?

La hidrocefalia normotensiva puede afectar significativamente a la autonomía y a la calidad de vida si no se diagnostica y trata a tiempo. Sin embargo, a diferencia de otras enfermedades neurodegenerativas, constituye una de las pocas causas de deterioro cognitivo y dificultad para caminar que puede ser parcial o incluso notablemente reversible mediante un tratamiento adecuado.

Por ello, ante la aparición conjunta de problemas para caminar, alteraciones de la memoria e incontinencia urinaria en personas mayores, es importante consultar con un profesional sanitario para realizar una valoración lo antes posible.

martes, 29 de septiembre de 2026

Síndrome de Estocolmo y vínculo traumático: por qué algunas personas permanecen unidas a quien les hace daño



 En algunas situaciones de abuso, control o dependencia emocional puede resultar difícil entender por qué una persona continúa cerca de alguien que le está causando daño. La psicología estudia fenómenos como el síndrome de Estocolmo y el vínculo traumático para explicar algunos de estos comportamientos.

Aunque pueden parecer similares, no significan exactamente lo mismo.

¿Qué es el síndrome de Estocolmo?

El síndrome de Estocolmo suele relacionarse con situaciones extremas como secuestros, toma de rehenes o periodos de cautiverio.

En estas circunstancias, la persona puede desarrollar sentimientos positivos hacia su captor debido a una situación de dependencia y supervivencia.

Algunas características son:

  • La persona depende del agresor para cubrir necesidades básicas como comida, seguridad o protección.
  • Puede sentir agradecimiento por pequeños gestos de amabilidad.
  • Puede justificar o defender a la persona que la mantiene retenida.
  • Puede rechazar la ayuda de personas externas.

Un ejemplo sería una persona secuestrada durante mucho tiempo que empieza a pensar que su captor “no es tan malo” porque en algunos momentos le proporciona ayuda o muestra cierta amabilidad.

¿Qué es el vínculo traumático?

El vínculo traumático aparece con más frecuencia en relaciones continuas, como parejas, familiares, amistades o relaciones donde existe una diferencia de poder.

Se produce cuando existe un ciclo repetido de daño y reconciliación:

Tensión → daño → disculpas o cariño → promesas de cambio → calma → vuelve el daño

Los momentos positivos pueden generar esperanza y hacer que la persona tenga dificultades para alejarse de la relación, incluso aunque exista sufrimiento.

Un ejemplo sería una relación donde una persona controla, insulta o hace daño emocionalmente, pero después pide perdón, muestra cariño y promete cambiar. La otra persona puede quedarse esperando que vuelva la etapa buena.

Diferencias principales

Aunque ambos conceptos tienen puntos en común, existen diferencias:

Síndrome de Estocolmo:
“Estoy atrapado/a y desarrollo sentimientos positivos hacia la persona que me controla”.

Suele estar relacionado con situaciones de cautiverio o amenaza directa.

Vínculo traumático:
“Me hacen daño, pero los momentos buenos y la esperanza de cambio hacen que siga unido/a”.

Suele aparecer en relaciones donde existe un patrón repetido de daño y afecto.

¿Por qué es difícil romper estos vínculos?

Algunas razones pueden ser:

  • Miedo a perder la relación.
  • Esperanza de que la persona cambie.
  • Dependencia emocional.
  • Baja autoestima.
  • Aislamiento respecto a familiares o amigos.
  • Confusión entre amor, miedo y necesidad.

La persona no siempre ve la situación con claridad porque las emociones y la dependencia pueden influir mucho en la forma de interpretar lo que ocurre.

La importancia de pedir ayuda

Cuando una relación provoca sufrimiento constante, miedo o pérdida de libertad personal, es importante buscar apoyo.

Hablar con personas de confianza y acudir a profesionales puede ayudar a comprender la situación y tomar decisiones más saludables.

Conclusión

El síndrome de Estocolmo y el vínculo traumático son conceptos que ayudan a comprender por qué algunas personas pueden sentirse unidas a quienes les hacen daño.

No se trata simplemente de “querer sufrir”, sino de procesos psicológicos complejos donde influyen el miedo, la dependencia emocional y la esperanza de que las cosas cambien.

Comprender estos fenómenos permite tener más empatía hacia las personas que atraviesan situaciones difíciles y recordar la importancia de las relaciones basadas en el respeto y la seguridad.

lunes, 28 de septiembre de 2026

El Málaga CF busca reaccionar en Primera División

 


El regreso del Málaga CF a Primera División no está siendo sencillo. Después de siete jornadas de Liga, el equipo malagueño todavía no conoce la victoria y llega al parón de selecciones con solamente tres puntos, conseguidos gracias a tres empates. Las otras cuatro jornadas terminaron con derrota.

Los números muestran las dificultades que está encontrando el equipo en su regreso a la máxima categoría: ha marcado tres goles y ha recibido doce. El Málaga ocupa actualmente la última posición de la clasificación.

Pero una temporada tiene muchas jornadas y todavía queda muchísimo fútbol por delante.

Adaptarse a Primera no está siendo fácil

Después de conseguir el ascenso, el Málaga se ha encontrado con una competición mucho más exigente.

Los jugadores jóvenes que destacaron durante la pasada temporada están teniendo que acostumbrarse a enfrentarse cada semana a futbolistas con mucha experiencia en Primera División.

Además, el equipo ha tenido que afrontar diferentes problemas físicos. Durante este parón, el cuerpo técnico está aprovechando el tiempo para trabajar aspectos físicos y tácticos y recuperar a varios jugadores lesionados. Entre los futbolistas que han estado fuera se encuentran Jens Cajuste, Adam Aznou, Diego Murillo, Aarón Ochoa y Julen Lobete.

La lesión de Lobete es especialmente importante, ya que se trata de una baja de larga duración.

¿Deben llegar más fichajes?

Una de las preguntas que puede hacerse ahora la afición es si el Málaga debería reforzar la plantilla.

El mercado de enero todavía queda lejos, pero el comienzo de temporada puede servir para analizar qué necesita realmente el equipo.

Desde mi punto de vista, incorporar algún jugador veterano podría ser positivo.

No porque los jóvenes no tengan calidad. Al contrario, apostar por jugadores jóvenes puede ser una parte importante del proyecto del Málaga. Pero Primera División exige experiencia, especialmente cuando llegan momentos complicados.

Un futbolista veterano puede aportar tranquilidad, experiencia y conocimiento de una competición en la que cada pequeño detalle puede terminar siendo decisivo.

Eso sí, fichar por fichar tampoco solucionaría los problemas. Antes habría que analizar qué posiciones necesitan realmente refuerzo y qué jugadores pueden adaptarse al equipo.

Los nuevos fichajes también necesitan tiempo

Los nuevos jugadores tampoco han tenido un comienzo sencillo.

Adaptarse a un nuevo club, a nuevos compañeros, a un sistema diferente y, en este caso, a una categoría de mayor exigencia requiere tiempo.

No sería justo valorar definitivamente a un fichaje después de solamente unas pocas jornadas.

La temporada es larga y todavía pueden mejorar muchas cosas.

El parón puede ser importante

Ahora el Málaga dispone de un periodo sin competición oficial que puede servir para recuperar jugadores y trabajar determinados aspectos del juego.

El equipo regresará a la competición el viernes 9 de octubre, cuando recibirá al Espanyol en La Rosaleda. El conjunto catalán llega a ese encuentro con siete puntos después de siete jornadas.

Será una nueva oportunidad para intentar conseguir la primera victoria de la temporada.

Una victoria no solucionaría todos los problemas de golpe, pero conseguir los tres puntos podría proporcionar confianza a un equipo que todavía no ha podido ganar.

Queda mucha Liga por delante

Es evidente que el comienzo no es el que cualquier aficionado del Málaga hubiera deseado.

Tres puntos en siete jornadas son pocos y la situación obliga al equipo a reaccionar.

Pero tampoco creo que haya que dar la temporada por perdida después de siete partidos.

Queda mucho campeonato y habrá momentos buenos y malos. El Málaga tendrá que mejorar físicamente, recuperar a sus jugadores lesionados, aumentar su capacidad ofensiva y conseguir que los nuevos fichajes se integren en el equipo.

La afición también tendrá un papel importante.

Primera División es una competición larga y muy exigente, pero todavía quedan muchas jornadas para cambiar la situación.

Ahora toca aprovechar el parón, recuperar fuerzas, trabajar y preparar el próximo partido.

El 9 de octubre llegará una nueva oportunidad en La Rosaleda.

Y los tres primeros puntos de la temporada pueden ser el comienzo de una reacción que el Málaga necesita.

domingo, 27 de septiembre de 2026

The Good Doctor: una serie médica que conquistó a millones de espectadores

 The Good Doctor es una serie médica estadounidense que se estrenó en 2017 en la cadena ABC y finalizó en 2024 tras siete temporadas. A lo largo de sus episodios consiguió convertirse en una de las ficciones hospitalarias más populares de los últimos años gracias a la combinación de casos médicos, historias personales y superación.

Sinopsis

La serie sigue la historia del Dr. Shaun Murphy, un joven cirujano con autismo y síndrome del sabio que consigue una plaza como residente de cirugía en el prestigioso Hospital San Jose St. Bonaventure.

A pesar de poseer una memoria extraordinaria y unas habilidades médicas excepcionales, Shaun debe enfrentarse a numerosos obstáculos. Algunos de sus compañeros dudan de su capacidad para ejercer la medicina debido a su condición, mientras él intenta demostrar que el talento, el esfuerzo y la dedicación pueden superar muchos prejuicios.

Además de los casos médicos que aparecen en cada episodio, la serie también profundiza en la evolución personal de sus protagonistas, mostrando sus relaciones, conflictos y desafíos tanto dentro como fuera del hospital.

Reparto principal

Entre los actores más destacados de la serie se encuentran:

  • Freddie Highmore como el Dr. Shaun Murphy.
  • Richard Schiff como el Dr. Aaron Glassman.
  • Antonia Thomas como la Dra. Claire Browne.
  • Nicholas Gonzalez como el Dr. Neil Melendez.
  • Hill Harper como el Dr. Marcus Andrews.
  • Christina Chang como la Dra. Audrey Lim.
  • Fiona Gubelmann como la Dra. Morgan Reznick.
  • Will Yun Lee como el Dr. Alex Park.
  • Paige Spara como Lea Dilallo.

A lo largo de las siete temporadas se incorporan nuevos personajes y algunos abandonan la historia, lo que aporta nuevas tramas y conflictos.

Una serie basada en otra producción

The Good Doctor fue desarrollada por David Shore, creador de la conocida serie House. Además, está basada en la serie surcoreana Good Doctor, de la que adapta su argumento principal.

¿Qué temas trata?

Aunque se trata de una serie médica, también aborda numerosos temas relacionados con la sociedad, entre ellos:

  • El autismo.
  • La inclusión.
  • La superación personal.
  • La amistad.
  • El amor.
  • La ética médica.
  • Los dilemas relacionados con la atención sanitaria.

Todo ello hace que la serie vaya más allá de los casos clínicos y muestre el lado más humano de la medicina.

Mi opinión

Desde mi punto de vista, The Good Doctor es una serie entretenida y bastante interesante. Me gustó porque combina los casos médicos con las historias personales de los personajes, lo que hace que resulte fácil seguir la trama.

Es cierto que algunos episodios pueden hacerse algo más lentos o repetitivos, especialmente en las últimas temporadas. En ocasiones la serie dedica mucho tiempo a las relaciones personales de los protagonistas, lo que puede hacer que el ritmo disminuya.

Personalmente, creo que muchas series actuales se alargan demasiado. En mi opinión, cuando una serie tiene un número excesivo de temporadas puede perder parte de la frescura que tenía al principio y algunas tramas terminan resultando repetitivas.

Aun así, considero que The Good Doctor merece la pena y es una buena opción para quienes disfrutan de las series médicas y de las historias de superación personal.

Conclusión

The Good Doctor ha sido una de las series médicas más populares de los últimos años. Gracias a un protagonista diferente, a sus emocionantes casos clínicos y a las historias humanas que desarrolla, consiguió mantener el interés de millones de espectadores durante siete temporadas.

Aunque su duración puede resultar algo larga para algunos seguidores, sigue siendo una serie recomendable para quienes buscan una combinación de drama, medicina y superación personal.

sábado, 26 de septiembre de 2026

Carreras con futuro profesional: las profesiones con mayor demanda en los próximos años

 


Elegir una carrera es una de las decisiones más importantes que una persona puede tomar. Aunque nadie puede predecir con total certeza cómo evolucionará el mercado laboral dentro de diez o veinte años, sí es posible identificar aquellos sectores que están experimentando un crecimiento constante y que seguirán necesitando profesionales cualificados.

Factores como los avances tecnológicos, el envejecimiento de la población, la transformación digital y la transición hacia un modelo más sostenible están modificando las necesidades de las empresas y de la sociedad. Como consecuencia, algunas profesiones ofrecen mejores perspectivas de empleo y estabilidad que otras.

1. Profesiones relacionadas con la salud

El sector sanitario continúa siendo uno de los que presenta una mayor demanda de profesionales. El aumento de la esperanza de vida, el crecimiento de la población y la necesidad de mejorar la atención médica hacen que estas titulaciones mantengan excelentes perspectivas laborales.

Entre las carreras con más futuro destacan:

  • Medicina.
  • Enfermería.
  • Psicología.
  • Fisioterapia.
  • Farmacia.
  • Terapia Ocupacional.

2. Tecnología e informática

La digitalización ha convertido a la tecnología en uno de los principales motores de la economía mundial. Empresas de todos los sectores necesitan especialistas capaces de desarrollar aplicaciones, proteger sistemas informáticos, gestionar grandes volúmenes de datos e impulsar la innovación tecnológica.

Algunas de las carreras más prometedoras son:

  • Ingeniería Informática.
  • Desarrollo de Software.
  • Ciberseguridad.
  • Ciencia de Datos (Data Science).
  • Inteligencia Artificial.

3. Ingenierías

Las ingenierías seguirán siendo fundamentales para el desarrollo de nuevas infraestructuras, la innovación industrial y la creación de soluciones tecnológicas que mejoren la calidad de vida.

Las especialidades con mayor proyección son:

  • Ingeniería Industrial.
  • Ingeniería Mecánica.
  • Ingeniería Eléctrica.
  • Ingeniería de Telecomunicaciones.
  • Ingeniería Biomédica.

4. Energías renovables y medio ambiente

La lucha contra el cambio climático y el compromiso con un desarrollo sostenible están generando una gran demanda de profesionales especializados en energías limpias y protección ambiental.

Carreras como Ingeniería Ambiental, Ciencias Ambientales o Ingeniería en Energías Renovables ofrecen cada vez más oportunidades laborales, tanto en el sector público como en el privado.

5. Economía y empresa

Las organizaciones necesitan profesionales capaces de gestionar recursos, interpretar la evolución de los mercados y diseñar estrategias que les permitan adaptarse a un entorno económico cada vez más competitivo.

Entre las titulaciones con mejores perspectivas destacan:

  • Administración y Dirección de Empresas (ADE).
  • Finanzas.
  • Contabilidad.
  • Marketing Digital.

¿Cómo elegir una carrera?

Aunque las salidas profesionales son un aspecto muy importante, no deberían ser el único criterio a la hora de tomar una decisión. También es fundamental valorar los intereses personales, las habilidades, las aptitudes y la vocación.

Elegir una profesión que combine buenas oportunidades laborales con aquello que realmente motiva a cada persona aumenta las posibilidades de disfrutar del trabajo y alcanzar el éxito profesional.

Además, conviene recordar que el mercado laboral evoluciona continuamente. Por ello, la formación permanente, la especialización y la capacidad de adaptación serán cualidades cada vez más valoradas por las empresas.

Conclusión

Las carreras con mayor futuro profesional suelen estar relacionadas con la salud, la tecnología, la ingeniería, la sostenibilidad y la gestión empresarial. Todos estos sectores seguirán desempeñando un papel clave en la economía durante los próximos años y ofrecerán numerosas oportunidades de empleo.

Sin embargo, más allá de elegir una carrera con buenas perspectivas, el éxito profesional dependerá también del esfuerzo, la formación continua, la adquisición de nuevas competencias y la capacidad para adaptarse a los cambios que experimenta el mercado laboral. Apostar por el aprendizaje constante será una de las mejores inversiones para construir una carrera sólida y con futuro.

viernes, 25 de septiembre de 2026

El teléfono fijo en la era del móvil: ¿sigue teniendo utilidad hoy?

 

Introducción

Durante muchas décadas, el teléfono fijo fue uno de los aparatos más importantes en los hogares. Antes de la llegada de los teléfonos móviles, era prácticamente la única forma de comunicarse a distancia desde casa. Estaba presente en salones, oficinas y negocios, y muchas personas recuerdan todavía aquellos teléfonos conectados por cable que sonaban cuando alguien llamaba.

El teléfono fijo es un dispositivo conectado mediante cable a una línea telefónica instalada en una vivienda, oficina o edificio. A diferencia del móvil, no funciona mediante redes celulares, sino a través de una conexión física o, en la actualidad, mediante internet.

Sin embargo, con el avance de la tecnología y la popularización de los teléfonos inteligentes, el uso del teléfono fijo ha disminuido considerablemente. A pesar de ello, sigue teniendo algunas características y ventajas que hacen que todavía esté presente en muchos hogares.

Qué es un teléfono fijo

Un teléfono fijo es un aparato diseñado para realizar y recibir llamadas desde un lugar concreto. Tradicionalmente se conectaba mediante cable a la red telefónica instalada en la vivienda.

Durante muchos años fue el principal sistema de comunicación doméstico. Antes de la expansión del móvil, las familias dependían completamente de este aparato para comunicarse con familiares, amigos o servicios.

Con el paso del tiempo, la tecnología ha cambiado, pero el concepto básico sigue siendo el mismo: un teléfono que permanece instalado en un lugar fijo.

Características principales del teléfono fijo

El teléfono fijo tiene varias características que lo diferencian del móvil:

  • Está conectado por cable a la red telefónica.
  • Se utiliza en un lugar fijo, como una casa u oficina.
  • Tiene un número propio para recibir y realizar llamadas.
  • Algunos modelos analógicos pueden funcionar incluso sin electricidad.

Estas características hicieron que durante muchos años fuera un sistema muy fiable para comunicarse.

Tipos de teléfono fijo

Con el paso del tiempo han aparecido distintos tipos de teléfonos fijos, adaptados a las nuevas tecnologías.

Teléfono analógico tradicional

Es el modelo clásico conectado a la red telefónica de cobre. Durante décadas fue el sistema más utilizado en todo el mundo.

Teléfono inalámbrico DECT

Este tipo de teléfono tiene una base conectada a la línea telefónica, pero el auricular funciona sin cable dentro de la vivienda. Esto permite moverse por la casa mientras se habla.

Teléfono VoIP o teléfono por internet

Actualmente es el sistema más habitual en muchos hogares. Funciona a través de internet en lugar de la red telefónica tradicional.

Este tipo de conexión se utiliza en muchos servicios de fibra óptica ofrecidos por compañías como Movistar, Vodafone o Orange.

Marcas populares

A lo largo de los años, varias empresas se han especializado en la fabricación de teléfonos fijos. Algunas de las marcas más conocidas son:

  • Panasonic
  • Gigaset
  • Alcatel

Estas compañías han desarrollado modelos cada vez más modernos, incluyendo pantallas digitales, agendas telefónicas o sistemas inalámbricos.

Situación actual del teléfono fijo

Hoy en día, el teléfono fijo sigue existiendo, aunque su uso ha disminuido considerablemente. Muchas personas utilizan principalmente el teléfono móvil para comunicarse.

Aun así, el teléfono fijo sigue estando presente en distintos lugares:

  • hogares, especialmente donde viven personas mayores
  • oficinas y empresas
  • hoteles y negocios
  • viviendas donde el fijo está incluido en el paquete de internet

En España, además, se está produciendo un cambio importante en la infraestructura telefónica. La antigua red de cobre está siendo cerrada progresivamente y sustituida por fibra óptica.

Esto significa que muchas líneas fijas actuales funcionan mediante tecnología VoIP conectada al router de internet.

Ventajas del teléfono fijo

A pesar de su menor uso, el teléfono fijo todavía tiene algunas ventajas:

  • Llamadas estables y de buena calidad.
  • Puede funcionar en situaciones donde hay mala cobertura móvil.
  • En algunos modelos analógicos, funciona incluso cuando hay cortes eléctricos.
  • Es fácil de localizar, ya que siempre está en el mismo lugar.

Por estas razones, algunas personas siguen prefiriendo tener un teléfono fijo en casa.

Desventajas frente al móvil

Sin embargo, también tiene algunas limitaciones frente a los teléfonos móviles:

  • No es portátil.
  • Su uso es cada vez menor.
  • Muchas personas prefieren comunicarse mediante aplicaciones de internet.

Además, el teléfono móvil ofrece muchas más funciones, como cámara, navegación por internet, aplicaciones o redes sociales.

Conclusión

El teléfono fijo fue durante décadas uno de los dispositivos más importantes en los hogares. Gracias a él, millones de personas pudieron comunicarse con familiares y amigos antes de la llegada de los teléfonos móviles.

Aunque hoy su uso es mucho menor, todavía sigue presente en algunos hogares, oficinas y negocios. En muchos casos, además, forma parte de los paquetes de fibra que ofrecen las compañías de internet.

En definitiva, el teléfono fijo no ha desaparecido completamente. Simplemente ha cambiado su papel en la sociedad. Mientras que para muchas personas el móvil es suficiente, en otros casos el teléfono fijo sigue siendo una herramienta útil y fiable para la comunicación diaria

jueves, 24 de septiembre de 2026

Pelé, la historia de O Rei: del niño de Bauru a leyenda mundial del fútbol



 Pelé fue Edson Arantes do Nascimento, nacido en Brasil en 1940 y fallecido en 2022. Su historia es una de esas que parecen escritas para una película: un niño que creció en una familia humilde terminó convirtiéndose en uno de los futbolistas más famosos de todos los tiempos.

Jugó con la selección de Brasil, ganó tres Mundiales —1958, 1962 y 1970—, pasó la mayor parte de su carrera en el Santos y terminó jugando en Estados Unidos con el New York Cosmos.

Pero detrás de todos esos títulos y récords había una historia de esfuerzo, talento y pasión por el fútbol.

1. Edson, el niño que quería jugar al fútbol

Pelé nació el 23 de octubre de 1940 en Três Corações, en el estado brasileño de Minas Gerais. Su nombre completo era Edson Arantes do Nascimento.

Su padre, João Ramos do Nascimento, conocido como Dondinho, también había sido futbolista. Su madre era Celeste Arantes.

Cuando Edson era pequeño, la familia se trasladó a Bauru, en el estado de São Paulo. Allí creció en unas condiciones económicas modestas.

Desde pequeño, el fútbol estuvo muy presente en su vida. Jugaba en la calle y aprovechaba cualquier oportunidad para tener un balón entre los pies. FIFA recuerda que, después de la derrota de Brasil ante Uruguay en el Mundial de 1950, Pelé vio llorar a su padre y le prometió que algún día ganaría un Mundial para él. Ocho años después cumpliría aquella promesa.

2. El descubrimiento de un talento

Uno de los hombres fundamentales en sus primeros años fue Waldemar de Brito, antiguo delantero de la selección brasileña.

De Brito descubrió que aquel joven tenía unas condiciones extraordinarias y en 1956 lo llevó al Santos FC para realizar una prueba.

Pelé tenía solamente 15 años.

El entrenador del Santos, Lula, quedó impresionado y decidió darle la oportunidad con el primer equipo. Pelé debutó aquel mismo año y, además, marcó un gol en su debut, en una victoria por 7-1 frente al Corinthians de Santo André.

Su carrera profesional acababa de comenzar.

3. Santos: el adolescente que empezó a cambiarlo todo

Pelé llegó al Santos siendo prácticamente un adolescente, pero pronto empezó a demostrar que era un futbolista diferente.

Tenía velocidad, habilidad, precisión, capacidad para regatear, un excelente juego aéreo y una enorme facilidad para encontrar espacios.

Pero quizá una de sus mayores cualidades era su capacidad para entender el juego.

No se limitaba a correr detrás del balón. Sabía dónde colocarse, cuándo pasar, cuándo disparar y cómo sorprender a los defensas.

Durante los siguientes años, el Santos se convirtió en uno de los grandes equipos del fútbol mundial y Pelé pasó a ser su principal estrella.

FIFA señala que durante sus 18 años en el club ayudó al Santos a conquistar 25 títulos importantes, incluidas dos Copas Libertadores y dos Copas Intercontinentales.

Y fue entonces cuando comenzó a consolidarse su apodo:

“O Rei” — El Rey.

4. Con 16 años llega a la selección brasileña

En 1957, Pelé debutó con la selección absoluta de Brasil.

Tenía solamente 16 años.

Aquello ya era extraordinario, pero lo que sucedería un año después cambiaría para siempre su vida.

Llegó el Mundial de Suecia 1958.

Pelé tenía 17 años.

5. El Mundial de 1958: nace la leyenda

Brasil tenía un equipo extraordinario, pero Pelé comenzó el torneo en el banquillo.

Después del empate sin goles contra Inglaterra, Pelé y Garrincha entraron en el equipo titular para el siguiente encuentro.

Y el joven brasileño comenzó a escribir una de las páginas más famosas de la historia del fútbol.

En cuartos de final, Brasil se enfrentó a Gales.

Pelé marcó el único gol del partido.

En semifinales llegó Francia.

Pelé marcó tres goles.

Tenía 17 años.

Brasil ganó 5-2 y alcanzó la final.

El último rival era Suecia, la selección anfitriona.

Brasil volvió a ganar por 5-2 y se proclamó campeón del mundo. Pelé marcó dos goles en aquella final.

Con solo 17 años, se había convertido en campeón del mundo.

Además, Pelé sigue siendo el jugador más joven que ha marcado en una final de un Mundial y el más joven que ha levantado el trofeo.

6. El Santos se convierte en una potencia

Después del Mundial, la fama de Pelé creció todavía más.

Durante los años 60, el Santos viajó por numerosos países para disputar partidos y torneos. Los aficionados querían ver en directo al futbolista brasileño que estaba maravillando al mundo.

Pelé se convirtió así en uno de los primeros futbolistas con una auténtica dimensión internacional.

No era simplemente una estrella en Brasil.

Era conocido en todo el mundo.

7. El Mundial de 1962

Brasil llegó al Mundial de Chile de 1962 como campeón defensor.

Pelé comenzó el torneo y marcó un gol en el primer partido, pero sufrió una lesión durante la competición y no pudo volver a jugar.

Aun así, Brasil tenía un equipo extraordinario y consiguió revalidar el título después de derrotar a Checoslovaquia por 3-1 en la final.

Pelé ya tenía dos Mundiales.

8. El difícil Mundial de 1966

El Mundial de Inglaterra de 1966 fue muy diferente.

Brasil quedó eliminado en la fase de grupos y Pelé volvió a sufrir problemas físicos después de recibir numerosas faltas durante el torneo.

Fue una enorme decepción.

Después de aquella experiencia, incluso llegó a plantearse no volver a disputar un Mundial.

Pero todavía quedaba una última gran página por escribir.

9. México 1970: el tercer Mundial

En 1970, Pelé regresó a la Copa del Mundo.

Brasil tenía un equipo extraordinario, con jugadores como Jairzinho, Gérson, Rivellino, Tostão y Carlos Alberto.

Y Pelé estaba en plena madurez futbolística.

Brasil fue avanzando hasta llegar a la final contra Italia.

El resultado fue espectacular:

🇧🇷 Brasil 4-1 Italia

Pelé marcó el primer gol brasileño.

Pero también protagonizó otras acciones memorables y dio el famoso pase a Carlos Alberto, que terminó marcando el cuarto gol.

Brasil se proclamó campeón del mundo por tercera vez.

Y Pelé consiguió algo que ningún otro futbolista había logrado:

Ganó tres Mundiales.

Los consiguió en 1958, 1962 y 1970, y FIFA sigue reconociéndolo como el único futbolista que ha ganado tres Copas del Mundo.

Tenía 29 años.

10. Más allá de los goles

Cuando se habla de Pelé, muchas veces se habla de sus goles.

Las cifras varían dependiendo de qué partidos se contabilicen, especialmente porque se incluyen o excluyen encuentros amistosos y otros partidos no oficiales. Por eso, más que quedarse únicamente con una cifra concreta, lo importante es entender la enorme producción goleadora que tuvo durante su carrera.

Pero su legado no se explica solamente con números.

Pelé combinaba técnica, velocidad, potencia, inteligencia y creatividad.

Podía marcar con los pies y con la cabeza, asistir a sus compañeros y crear jugadas que parecían imposibles.

Y, sobre todo, consiguió convertirse en un símbolo mundial del fútbol.

11. El último capítulo: el New York Cosmos

En 1974, después de una larguísima etapa en el Santos, Pelé decidió poner punto final a su carrera en Brasil.

Pero todavía no había terminado.

En 1975 fichó por el New York Cosmos, de Estados Unidos.

Su llegada ayudó a aumentar la popularidad del fútbol en el país y convirtió al Cosmos en uno de los grandes atractivos deportivos de aquella época.

Finalmente, Pelé se retiró en 1977, con 36 años.

Había jugado durante más de dos décadas al máximo nivel.

12. El legado de O Rei

Si miramos su trayectoria completa, el recorrido resulta impresionante:

niño de una familia humilde → fútbol en las calles de Bauru → Santos con 15 años → selección con 16 → campeón del mundo con 17 → dos veces campeón antes de cumplir 22 → tercer Mundial a los 29 → leyenda mundial del fútbol.

Pelé falleció el 29 de diciembre de 2022, a los 82 años.

Pero su nombre continúa formando parte de la historia del fútbol.

Su carrera pertenece a una época diferente, mucho antes de las redes sociales y de la enorme exposición mediática que tienen actualmente los futbolistas.

Y precisamente por eso resulta todavía más llamativo que su imagen y su nombre llegaran a ser conocidos prácticamente en todo el mundo.

Pelé no fue solamente un gran goleador.

Fue uno de los futbolistas que ayudaron a convertir el fútbol en un fenómeno verdaderamente global.

Y por eso su apodo continúa siendo perfectamente reconocible:

O Rei.

miércoles, 23 de septiembre de 2026

Cómo hablar con una persona que tiene ansiedad: palabras que ayudan y otras que debemos evitar

 


Cuando una persona está pasando por un momento de ansiedad, nuestras palabras pueden tener más importancia de la que pensamos. No siempre vamos a poder solucionar aquello que le preocupa, ni tampoco es nuestra responsabilidad conseguir que la ansiedad desaparezca inmediatamente. Pero sí podemos hacer algo muy importante: conseguir que esa persona se sienta acompañada, escuchada y comprendida.

A veces creemos que ayudar consiste en encontrar rápidamente una solución o decir algo que consiga tranquilizarla. Sin embargo, cuando alguien está muy nervioso o tiene el ánimo bajo, probablemente necesite primero sentirse seguro antes de poder pensar con claridad.

No siempre necesitamos encontrar la frase perfecta

Una de las cosas más importantes es entender que no existe una frase mágica capaz de hacer desaparecer la ansiedad. Muchas veces, lo que más ayuda es transmitir calma y hacer saber a la otra persona que no está sola.

Podemos decirle cosas tan sencillas como “estoy aquí contigo”, “vamos poco a poco” o “no tienes que solucionar todo ahora mismo”. También podemos preguntarle si quiere que nos quedemos a su lado durante un rato.

Son frases sencillas, pero transmiten un mensaje importante: no tienes que enfrentarte a este momento completamente sola.

Escuchar también es una forma de ayudar

Cuando alguien tiene ansiedad, puede necesitar hablar, pero también puede ocurrir que no quiera hacerlo. En ese caso, insistir continuamente con preguntas como “¿qué te pasa?”, “¿por qué estás así?” o “cuéntame qué ha ocurrido” puede aumentar todavía más su agobio.

Podemos ofrecer nuestra ayuda sin obligarla a utilizarla.

Una pregunta como “¿prefieres hablar o distraerte un poquito?” le permite elegir qué necesita en ese momento. También podemos decir: “No tienes que explicarme todo si no quieres. Cuando te apetezca hablar, aquí estaré”.

Respetar el silencio también es acompañar.

Frases que, aunque sean bienintencionadas, no ayudan

Muchas expresiones se dicen con buena intención, pero pueden hacer que la persona se sienta incomprendida.

“Relájate”, “no es para tanto”, “deja de pensar en eso”, “tienes que ser fuerte” o “pero si no tienes motivos para estar así” son algunos ejemplos.

El problema es que la persona probablemente ya quisiera dejar de sentirse así. Decirle simplemente que se calme no le proporciona una herramienta para conseguirlo y puede hacer que piense que los demás no entienden lo que está viviendo.

Tampoco es necesario discutir con ella sobre si sus preocupaciones tienen sentido. Podemos escuchar cómo se siente sin afirmar que aquello que teme vaya a suceder.

Validar lo que siente sin alimentar sus miedos

Una diferencia importante está entre validar una emoción y confirmar un miedo.

Podemos decir: “Entiendo que esto te esté preocupando mucho” sin afirmar que aquello que le preocupa vaya a ocurrir.

También podemos añadir: “Vamos a centrarnos en lo que podemos hacer ahora”. De esta manera, reconocemos lo que está sintiendo y, al mismo tiempo, intentamos devolver la atención al presente.

No siempre podemos solucionar el problema en ese instante, pero sí podemos ayudar a que la persona no sienta que tiene que solucionarlo todo de golpe.

¿Y si no quiere hablar?

Si la persona no quiere hablar, debemos respetarlo. Podemos dejarle claro que seguimos disponibles sin convertir nuestra preocupación en una presión.

A veces basta con decir: “No tienes que hablar si ahora mismo no quieres. No voy a presionarte. Solo quiero que sepas que estoy aquí”.

Incluso podemos hablar de cualquier cosa cotidiana, compartir un momento tranquilo o simplemente permanecer a su lado. No todo tiene que girar alrededor de la ansiedad.

Saber cuándo pedir ayuda

Acompañar a una persona no significa que tengamos que solucionar nosotros sus problemas. Si la ansiedad o el ánimo bajo aparecen con frecuencia, duran mucho tiempo o interfieren de manera importante en su vida cotidiana, puede ser necesario buscar ayuda profesional.

En esos casos, hablar con un profesional de la salud puede proporcionar herramientas y apoyo adecuados.

Al final, ayudar a alguien con ansiedad no consiste en encontrar las palabras perfectas. Muchas veces consiste en escuchar, respetar sus tiempos, evitar juzgar y hacerle saber algo tan sencillo como importante: “No tienes que pasar por esto sola”.

martes, 22 de septiembre de 2026

Fernando Peralta, el portero que defendió al CD Málaga en dos épocas




Cuando hablamos de la historia del CD Málaga, aparecen nombres de futbolistas que dejaron una huella especial en el club. Uno de ellos es Fernando Peralta Carrasco, conocido futbolísticamente como Fernando, un portero nacido en Ronda que defendió la portería malaguista durante dos etapas diferentes y que llegó a jugar en Primera División.

Fernando Peralta nació el 15 de agosto de 1961 en Ronda (Málaga) y comenzó su formación futbolística en las categorías inferiores del fútbol malagueño. Antes de consolidarse en el primer equipo, pasó por el Atlético Malagueño.

Sus primeros años en el CD Málaga

Su llegada al primer equipo se produjo a comienzos de los años ochenta. En la temporada 1980-81, con solo 19 años, disputó 17 partidos de Liga con el CD Málaga en Segunda División. Fue una primera campaña importante para un joven guardameta que comenzaba a hacerse un hueco en el fútbol profesional.

La temporada siguiente, 1981-82, tuvo una participación mucho menor, con dos encuentros de Liga. Sin embargo, aquella campaña tiene un significado especial en la historia del club: el CD Málaga consiguió el ascenso a Primera División. Fernando formaba parte de aquella plantilla que consiguió regresar a la máxima categoría.

El debut en Primera División

El salto a Primera llegó en la temporada 1982-83.

El 4 de septiembre de 1982, Fernando Peralta debutó en la máxima categoría con el CD Málaga en un partido frente al Sporting de Gijón disputado en La Rosaleda. Tenía entonces 21 años. BDFutbol recoge aquel encuentro como su debut en Primera División.

Durante aquella temporada disputó ocho partidos de Liga.

Pero sería en las dos campañas siguientes cuando se consolidaría como uno de los porteros habituales del equipo.

En 1983-84 jugó los 34 partidos de Liga del CD Málaga y permaneció sobre el terreno de juego durante los 3.060 minutos de la competición. La temporada siguiente, 1984-85, volvió a tener un papel protagonista y disputó 33 encuentros de Liga. En total, fueron 67 partidos de Primera División en esas dos temporadas.

Aquellos años fueron una etapa importante para Fernando Peralta, que se había convertido en uno de los guardametas habituales del CD Málaga.

Su última temporada antes de marcharse

En 1985-86, el CD Málaga volvió a competir en Segunda División y Fernando disputó 37 partidos de Liga.

Al finalizar aquella temporada abandonó el club para incorporarse al Sevilla FC, donde continuó su carrera en Primera División.

Con el conjunto sevillista permaneció cuatro temporadas, entre 1986 y 1990, disputando también un número importante de encuentros en la máxima categoría.

El regreso a Málaga

En 1990 se produjo su regreso al CD Málaga.

Fue una vuelta importante porque Fernando recuperó inmediatamente un papel protagonista bajo los palos. En la temporada 1990-91 disputó los 38 partidos de Liga, acumulando 3.419 minutos. Además, aquella campaña el CD Málaga disputó una promoción de ascenso a Primera División.

En 1991-92, su última temporada con el CD Málaga, jugó 28 partidos de Liga.

Fue también una campaña especialmente difícil para el club. El CD Málaga terminó descendiendo a Segunda División B y, posteriormente, la entidad desapareció el 27 de julio de 1992.

Fernando Peralta terminó así su segunda etapa en el club justo en los últimos años de existencia del histórico CD Málaga.

Una carrera ligada al fútbol malagueño

Después de abandonar el CD Málaga, Fernando continuó su trayectoria profesional en el CD Castellón y posteriormente en la SD Compostela, entre otros equipos.

Su trayectoria también le permitió jugar con las categorías inferiores de la selección española, llegando a representar a España en categorías internacionales de formación.

Su carrera tiene además una característica que la hace especialmente interesante para la historia del fútbol malagueño: defendió la portería del CD Málaga en dos épocas completamente diferentes.

Primero, durante los primeros años de la década de los ochenta, cuando el equipo consiguió regresar a Primera División y posteriormente compitió en la máxima categoría.

Después, una década más tarde, cuando regresó para defender al equipo durante sus últimos años como CD Málaga.

Sus números con el CD Málaga

Sus estadísticas de Liga reflejan la importancia que tuvo en diferentes temporadas:

TemporadaCategoríaPartidos
1980-81Segunda División17
1981-82Segunda División2
1982-83Primera División8
1983-84Primera División34
1984-85Primera División33
1985-86Segunda División37
1990-91Segunda División38
1991-92Segunda División28

En total, son 197 partidos de Liga con el CD Málaga según el desglose de BDFutbol.

Además, BDFutbol registra a Fernando Peralta con 162 partidos en Primera División en toda su carrera, contando sus diferentes equipos, y lo sitúa entre los futbolistas nacidos en la provincia de Málaga que jugaron en la máxima categoría.

Un portero de dos épocas

La historia de Fernando Peralta está ligada a dos momentos muy distintos del CD Málaga.

Fue joven cuando comenzó a defender la portería del equipo y vivió el ascenso a Primera División de 1981-82. Poco después debutó en la máxima categoría y se convirtió en un portero habitual durante varias temporadas.

Tras su paso por el Sevilla, regresó a Málaga y volvió a ponerse los guantes para defender al club durante sus últimos años.

Por eso, recordar a Fernando Peralta es también recordar una parte de la historia del CD Málaga: un club que vivió ascensos, temporadas en Primera División, descensos y, finalmente, su desaparición en 1992.

Más allá de las estadísticas, queda la imagen de un guardameta malagueño que defendió durante años una portería tan importante para el fútbol de la ciudad como la de La Rosaleda.

Fernando Peralta fue, sin duda, uno de los porteros que forman parte de la memoria del CD Málaga y de una generación que vivió una época muy especial del fútbol malagueño.