domingo, 28 de febrero de 2021

Parques infantiles

 Conoce todos los parques infantiles de la zona centro de Málaga -  Actividades para niños en Málaga | La Diversiva

 Este viernes, se abierto los parques infantiles en Málaga, los niños ya podran ir a jugar en los parques, no  estar todo el día cerrado en casa.

Si pueden ir a los colegios podrán ir a los parques infantiles., los nenes se diverten en los parques con otros niños.

Ya hace buen tiempo para esta en la calle tormando el aire puro y no esta todo el día encerrado en casa,


viernes, 26 de febrero de 2021

Muface y llamada por télefono

 



 No es normal uno este llamando por teléfono durante una semana a muface de Málaga todos los días y no te cojan, no se puede ir sin cita previa.

Asi esta muface, si uno va a muface sin cita no te atiende, si  llama a teléfono no te contentan y si le envía un correo electrónico no  te responde.

Asi funciona muface, muy mal.

miércoles, 24 de febrero de 2021

La radio y el posible golpe estado de 23 de febrero

 40 años del 23-F, el fracasado golpe de Estado contra la democracia española

Hoy es  un dia despues de 23F, el dia de posible golpe de estado en España, aquella noche pediente de congreso de diputados, casi todo el mundo pediente de la radio.

Los tanques en la  calles de Valencia, el señor Tejero,  en el congreso, fue una noche que todo el mundo tenia encendia el aparato de radio, en aquellos tiempos no existia los moviles ni redes sociales.

Yo era  muy joven y ya me gustaba la radio y asi siempre la tenia encendida.

martes, 23 de febrero de 2021

Violencia en Barcelona

 El Gobierno achaca la violencia en Cataluña a "grupos coordinados" |  Cataluña

 Hoy voy a trata el tema  de la manifitaciones de Barcelona , por la libretad de expresión , no estoy acuerdo como se manifientan, pueden manifestarse pero sin hacer actos violentos.

No es normal que estos jovenes que tienen un padre y una madre,  se pongra a queman motos, cubo de basura,  rompre critales  de los negroios esto no es libretad esto es violencia callejela.

En el mundo hay mucha violencia, asi no se vive, señores.



lunes, 22 de febrero de 2021

Málaga C.F por fin gana en la Rosaleda

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Después de cuatro meses, el Málag C.F a ganado en su estadio,  en la Rosadela, ha sido contra el Rayo 2 a 0.

Con este triunzo a sumado tres puntos más ahora tiene 34 puntos, 9 puntos  más que el equipo que esta en el puesto de desenso.

Se acabó la mala racha en la Rosadela, ahora pensa en el proximo rival y logra tres puntos más, lo importante es conseguir más de 50 puntos para quedarse en segunda división.

domingo, 21 de febrero de 2021

La importancia de apoyar a los demás: a veces, escuchar y estar presente es suficiente

 



En esta vida hay que saber vivir, pero también hay que aprender a convivir con los demás, comprender sus sentimientos y reconocer que no todas las personas afrontan las dificultades de la misma manera. Hay momentos en los que alguien puede sentirse triste, desanimado, preocupado o sin fuerzas para seguir adelante con la misma ilusión de antes. En esas circunstancias, el apoyo de las personas que tiene a su alrededor puede ser muy importante.

A veces pensamos que para ayudar a alguien necesitamos encontrar una solución a sus problemas, darle grandes consejos o saber exactamente qué decirle. Sin embargo, no siempre es así. En muchas ocasiones, una persona no necesita que le solucionemos la vida, sino que la escuchemos, que estemos a su lado y que le hagamos sentir que no está sola.

A veces, lo más importante es saber escuchar

Hay personas que atraviesan momentos complicados y necesitan hablar con alguien de confianza. Quizá quieran contar sus preocupaciones, explicar cómo se sienten o simplemente desahogarse después de un día difícil.

En esos momentos, escuchar con atención puede ser una de las mejores formas de ayudar. No hace falta interrumpir constantemente, juzgar lo que nos cuentan ni intentar encontrar una respuesta inmediata para cada problema. A veces, basta con dejar que la otra persona se exprese y demostrarle que lo que siente nos importa.

También es importante no restar importancia a sus preocupaciones. Decirle a alguien que no tiene motivos para estar triste o que hay personas que están peor que él puede hacer que se sienta incomprendido. Cada persona vive sus circunstancias de una manera diferente, y lo que para unos puede parecer un problema pequeño, para otros puede resultar muy difícil de afrontar.

Por eso, antes de aconsejar, conviene escuchar. Antes de juzgar, hay que intentar comprender. Y antes de decirle a alguien lo que debería hacer, podemos preguntarle qué necesita en ese momento.

Un abrazo puede transmitir mucho cariño

No siempre necesitamos palabras para demostrar nuestro apoyo. Un abrazo, una palmada en el hombro, una sonrisa sincera o un gesto de cariño pueden transmitir un mensaje muy importante: estoy aquí para ti.

Estos pequeños gestos pueden ayudar a que una persona se sienta acompañada y comprendida. No solucionan por sí solos los problemas, pero pueden hacer que alguien afronte un momento difícil con la sensación de contar con una persona que se preocupa por él o ella.

Eso sí, también debemos respetar la forma de ser de cada uno. Hay personas a las que les gusta recibir abrazos y otras que prefieren demostrar sus emociones de una manera diferente. Lo importante no es hacer siempre lo mismo, sino encontrar la forma de acompañar que resulte más cómoda para quien necesita apoyo.

A veces, incluso estar sentado junto a alguien en silencio puede ser suficiente. No hace falta llenar cada momento de palabras. La compañía sincera también puede transmitir tranquilidad y afecto.

Los reproches constantes pueden hacer mucho daño

Hay personas que necesitan que alguien confíe en ellas, las anime y reconozca el esfuerzo que están realizando. No significa que siempre tengan razón ni que nunca deban recibir críticas. Todos cometemos errores y necesitamos aprender de ellos. La diferencia está en la manera de decir las cosas.

Cuando una persona ya está desanimada y solo recibe reproches, críticas y comentarios negativos, puede terminar perdiendo la confianza en sí misma. Si haga lo que haga parece que nunca es suficiente, puede llegar a pensar que no merece la pena intentarlo.

Por el contrario, unas palabras de ánimo pueden ayudarla a recuperar la motivación. Decirle que valoramos su esfuerzo, reconocer sus pequeños avances o recordarle que confiamos en su capacidad puede marcar una diferencia.

No se trata de decir que todo está bien cuando no lo está, ni de evitar las conversaciones difíciles. Se trata de expresar nuestras opiniones con respeto, sin humillar ni hacer sentir inferior a la otra persona.

Podemos señalar un error sin atacar a quien lo ha cometido. Podemos ofrecer una crítica constructiva sin destruir la autoestima de alguien. Y podemos ayudar a una persona a mejorar sin hacerle creer que no vale nada.

Las palabras pueden convertirse en un apoyo o en una carga, dependiendo de cómo las utilicemos.

No hace falta ser psicólogo para preocuparse por los demás

No soy psicólogo ni religioso. Simplemente, soy una persona que quiere el bien de los demás y, especialmente, de las personas a las que quiero.

No me gusta ver sufrir a mi gente. Cuando alguien cercano está pasando por un mal momento, intento hacer todo lo que está en mi mano para que se encuentre mejor. A veces puedo ofrecerle un consejo, otras veces puedo escucharle y, en otras ocasiones, intento ayudarle de una manera práctica.

Sé que no siempre podemos solucionar los problemas de quienes nos rodean. Cada persona tiene que afrontar sus propias circunstancias y tomar sus decisiones. Pero eso no significa que debamos permanecer indiferentes ante el sufrimiento ajeno.

Podemos preguntar cómo está alguien, interesarnos por sus preocupaciones, ofrecer nuestra ayuda o simplemente recordarle que puede contar con nosotros. Son gestos sencillos que no requieren conocimientos profesionales, sino empatía, paciencia y voluntad de ayudar.

Eso sí, también debemos reconocer nuestros límites. Acompañar a una persona no significa tener que resolver todos sus problemas ni asumir toda su carga emocional. Cuando alguien atraviesa una situación que le supera, animarle a buscar ayuda profesional también puede ser una manera de demostrarle nuestro cariño.

Estar en los buenos momentos es fácil; acompañar en los malos tiene un valor especial

Cuando todo va bien, es sencillo compartir sonrisas, celebrar los éxitos y disfrutar de la compañía de los demás. Sin embargo, el verdadero valor de muchas relaciones se demuestra cuando aparecen las dificultades.

En esos momentos descubrimos quién se interesa sinceramente por nosotros, quién está dispuesto a escucharnos y quién se acuerda de preguntarnos cómo nos encontramos, incluso cuando no tenemos ganas de hablar.

Acompañar no siempre significa estar disponible a todas horas ni tener una respuesta para cada situación. Significa mostrar un interés sincero, respetar los sentimientos de la otra persona y no desaparecer simplemente porque las cosas se han complicado.

También debemos recordar que cada uno expresa sus emociones de manera diferente. Algunas personas hablan mucho cuando están preocupadas, mientras que otras necesitan tiempo para ordenar sus pensamientos. Respetar esos ritmos forma parte de saber ayudar.

Una sociedad que necesita más empatía

Vivimos en una sociedad en la que a veces parece que todo se mide por los resultados, los éxitos y la capacidad de resolver los problemas rápidamente. Sin embargo, no debemos olvidar que detrás de cada persona hay sentimientos, preocupaciones y circunstancias que quizá desconocemos.

No sabemos siempre qué está viviendo alguien cuando llega al trabajo, entra en clase, sale a la calle o comparte una conversación con nosotros. Por eso, conviene pensar antes de criticar y recordar que un poco de comprensión puede ser más útil que un comentario negativo.

Todos podemos contribuir a crear un entorno más humano. Podemos escuchar más, juzgar menos, reconocer los esfuerzos de los demás y ofrecer palabras de ánimo cuando alguien las necesite.

No tenemos que cambiar el mundo entero para hacer algo positivo. A veces basta con conseguir que una persona se sienta comprendida, que recupere un poco de confianza o que afronte un día difícil sabiendo que cuenta con alguien.

En definitiva, ayudar a los demás no consiste en tener todas las respuestas, sino en demostrar que nos importan. Un abrazo, una conversación sincera, una palabra de ánimo o un gesto de cariño pueden parecer pequeños, pero tienen un gran valor cuando alguien está pasando por un mal momento.

Yo quiero que las personas que forman parte de mi vida estén bien. Intento ayudarlas en lo que puedo, escucharlas cuando lo necesitan y animarlas para que no pierdan la confianza en sí mismas. No siempre tendré la solución, pero quiero que sepan que me importan y que deseo lo mejor para ellas.

Porque, al final, vivir también consiste en eso: en tratar a los demás con humanidad, en acompañarlos cuando las cosas se ponen difíciles y en recordar que todos podemos necesitar apoyo alguna vez.

¿Y tú? ¿Crees que sabemos escuchar y apoyar a las personas que tenemos cerca, o tendemos a criticarlas demasiado cuando atraviesan un mal momento?

sábado, 20 de febrero de 2021

El cáncer infantil: una lucha que necesita investigación, esperanza y solidaridad


 

Actualizado 2026 

El cáncer infantil es una de las realidades más difíciles a las que puede enfrentarse una familia. Cuando hablamos de esta enfermedad, sabemos que puede afectar a personas de cualquier edad, pero resulta especialmente doloroso cuando quienes reciben el diagnóstico son niños y niñas que todavía tienen toda una vida por delante, con sueños, ilusiones y muchas experiencias que vivir.

La infancia debería ser una etapa para aprender, jugar, hacer amigos, descubrir el mundo y crecer rodeados de cariño. Sin embargo, para algunos menores, la llegada de una enfermedad como el cáncer supone un cambio inesperado que afecta tanto a su vida cotidiana como a la de las personas que los rodean.

Detrás de cada diagnóstico hay una historia personal, una familia preocupada y muchas preguntas sobre el futuro. Por eso, hablar del cáncer infantil no consiste únicamente en hablar de medicina y tratamientos. También significa hablar de emociones, acompañamiento, investigación científica y solidaridad.

Una enfermedad que afecta a toda la familia

Cuando un niño recibe un diagnóstico de cáncer, las consecuencias no se limitan al paciente. Sus padres, hermanos y otros familiares también tienen que afrontar una situación muy complicada, marcada en muchas ocasiones por la incertidumbre y el miedo.

Los padres deben adaptarse a las citas médicas, las pruebas, los tratamientos y los cambios en la organización familiar. Al mismo tiempo, intentan transmitir tranquilidad a sus hijos, incluso cuando ellos mismos están preocupados y no siempre saben qué va a suceder.

Los hermanos también pueden experimentar emociones difíciles. Pueden sentirse preocupados, echar de menos el tiempo que compartían con sus padres o no comprender completamente lo que está pasando. Por eso, es importante prestar atención a las necesidades de toda la familia y ofrecer información adaptada a la edad de cada niño.

En estas circunstancias, el acompañamiento psicológico puede resultar de gran ayuda. Disponer de profesionales que ayuden a gestionar las emociones permite que los menores y sus familiares encuentren herramientas para afrontar las distintas etapas de la enfermedad.

También es importante que las familias tengan acceso a información clara sobre los tratamientos y puedan expresar sus dudas al equipo sanitario. Sentirse escuchadas y comprendidas puede ayudarles a afrontar mejor una situación que cambia su vida de manera inesperada.

La importancia de la investigación contra el cáncer infantil

La investigación científica es una de las herramientas fundamentales para avanzar en la lucha contra el cáncer infantil. Gracias al trabajo de investigadores y profesionales sanitarios, se han producido avances importantes en el diagnóstico y tratamiento de diferentes tipos de cáncer que afectan a los menores.

Entre los más frecuentes se encuentran las leucemias, los tumores del sistema nervioso central y otros tumores sólidos. Cada enfermedad tiene sus propias características y necesita una atención específica, por lo que no existe un único tratamiento válido para todos los pacientes.

Aunque las posibilidades de supervivencia han mejorado considerablemente en muchos tipos de cáncer infantil, todavía existen casos en los que los tratamientos actuales no consiguen los resultados esperados. Además, algunos menores que superan la enfermedad pueden sufrir efectos secundarios a largo plazo derivados del cáncer o de las terapias recibidas.

Por este motivo, es necesario continuar investigando para encontrar tratamientos más eficaces, mejorar el diagnóstico y reducir, siempre que sea posible, las consecuencias de las terapias.

La investigación requiere profesionales preparados, recursos económicos, colaboración entre centros sanitarios y tiempo para estudiar nuevas posibilidades. Detrás de cada avance hay años de trabajo, esfuerzo y dedicación que muchas veces no vemos, pero que resultan esenciales para mejorar la atención a los pacientes.

Apoyar la ciencia significa apostar por un futuro en el que más niños puedan recibir tratamientos adecuados y tengan mejores oportunidades de recuperación.

Los niños tienen derecho a seguir siendo niños

Cuando un menor atraviesa una enfermedad grave, es fácil que las preocupaciones médicas ocupen gran parte de la vida familiar. Sin embargo, no debemos olvidar que, además de pacientes, siguen siendo niños y niñas con necesidades propias de su edad.

Tienen derecho a jugar, aprender, relacionarse con sus amigos y participar en actividades que les proporcionen alegría, siempre que su estado de salud lo permita. La enfermedad puede obligarlos a interrumpir temporalmente sus rutinas, pero es importante buscar formas de mantener el contacto con su entorno.

La educación también desempeña un papel importante. Cuando los tratamientos y las circunstancias médicas lo permiten, facilitar la continuidad escolar ayuda a mantener el vínculo con el aprendizaje, los compañeros y los profesores. Los centros educativos pueden colaborar adaptando las actividades y manteniendo la comunicación con el menor y su familia.

Del mismo modo, las amistades pueden aportar una sensación de normalidad. Recibir un mensaje, una llamada o una visita, cuando sea posible y adecuada, puede hacer que el niño sienta que sus compañeros siguen acordándose de él.

No se trata de fingir que la enfermedad no existe, sino de evitar que se convierta en el único aspecto de su vida. También necesita momentos de diversión, conversaciones sobre sus intereses y oportunidades para expresar lo que siente.

El apoyo emocional también importa

Los tratamientos médicos son fundamentales, pero la atención a los menores debe contemplar igualmente sus necesidades emocionales y sociales.

Cada niño reacciona de una manera diferente ante la enfermedad. Algunos pueden expresar sus preocupaciones con facilidad, mientras que otros necesitan más tiempo o no encuentran palabras para explicar lo que sienten. Por eso, es importante escucharlos, responder a sus preguntas con sinceridad y adaptar las explicaciones a su edad y comprensión.

Las familias también necesitan apoyo. No siempre resulta fácil mantener la tranquilidad cuando se vive una situación de tanta incertidumbre. Contar con profesionales especializados, asociaciones de pacientes y otras familias que han pasado por experiencias similares puede ayudar a reducir la sensación de aislamiento.

Acompañar significa estar presente, respetar los sentimientos de cada persona y ofrecer ayuda sin imponerla. A veces, una conversación tranquila puede ser suficiente; en otras ocasiones, una familia puede necesitar orientación profesional o ayuda para resolver dificultades económicas, educativas o relacionadas con los desplazamientos al hospital.

El cariño no sustituye a los tratamientos ni garantiza una recuperación, pero sí forma parte de una atención humana que reconoce la dignidad y las necesidades de cada menor.

Las asociaciones y la solidaridad de la sociedad

Las asociaciones dedicadas al cáncer infantil desempeñan una labor importante en el acompañamiento de los pacientes y sus familias. Muchas ofrecen orientación, apoyo psicológico, actividades para los menores y recursos para afrontar las dificultades que aparecen durante la enfermedad.

También contribuyen a sensibilizar a la sociedad y a impulsar iniciativas de investigación. Su trabajo recuerda que las familias no deberían tener que afrontar solas una situación tan compleja.

Como ciudadanos, podemos colaborar de distintas maneras. Podemos informarnos sobre las necesidades de estas organizaciones, participar en iniciativas solidarias, realizar donaciones a entidades responsables cuando esté a nuestro alcance o ayudar a difundir información contrastada.

No todas las personas tienen las mismas posibilidades económicas ni disponen del mismo tiempo. Por eso, la solidaridad no debería medirse únicamente por la cantidad de dinero que alguien puede aportar. Mostrar respeto, evitar comentarios insensibles y ofrecer apoyo a una familia que lo necesita también son formas de contribuir.

Lo importante es comprender que el cáncer infantil no afecta solamente a quienes reciben el diagnóstico. Nos recuerda la necesidad de contar con una sanidad preparada, una investigación sólida y una sociedad capaz de cuidar de los más vulnerables.

Una responsabilidad compartida

El cáncer infantil nos enfrenta a una realidad difícil de aceptar: hay niños que tienen que dedicar una parte importante de su infancia a pruebas, consultas y tratamientos que nunca deberían formar parte de sus preocupaciones habituales.

Ante esta situación, no podemos prometer soluciones sencillas ni asegurar que todos los casos tendrán el mismo desenlace. Pero sí podemos trabajar para mejorar la investigación, facilitar el acceso a una atención adecuada y acompañar a las familias durante todo el proceso.

Es necesario seguir apoyando a los investigadores, a los profesionales sanitarios, a las asociaciones y a todas las personas que dedican sus esfuerzos a mejorar la vida de estos menores. También debemos defender una atención integral que tenga en cuenta tanto la salud física como el bienestar emocional, educativo y social.

Detrás de cada niño hay una historia, una familia, unos sueños y un futuro que merece todas las oportunidades posibles.

Ningún menor debería sentirse olvidado o solo durante una enfermedad tan difícil. La investigación puede abrir nuevas posibilidades, los profesionales pueden ofrecer atención especializada y la sociedad puede contribuir con comprensión y solidaridad.

Porque cuidar de la infancia significa también acompañar a quienes atraviesan los momentos más complicados. Y apoyar la lucha contra el cáncer infantil es una manera de demostrar que la salud, la dignidad y el bienestar de los niños nos importan a todos.

¿Crees que la sociedad da suficiente visibilidad al cáncer infantil y a las necesidades de las familias que conviven con esta enfermedad?

viernes, 19 de febrero de 2021

Se puede salir a la provincia de Málaga

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Ya se puede salir de la provincia de Málaga, estan bajando los casos de contragios, de toda las formas hay que tener mucho cuidado.:

El toque de queda sigue a la misma horas, a las 22:00 horas y los comercios y hosteleria cierran las 18:00 horas, ahora podran ir al algun pueblo de la provincia de Málaga.

Vamos habrer si se sigue bajando los contragios y volvemos a la normalidad de antes, creo que será dificil, y vamos tarda bastante tiempo a volver a donde estadamos.


jueves, 18 de febrero de 2021

¿Está el cine en crisis frente a las plataformas digitales?

 



En los últimos años, el cine en pantalla grande ha experimentado una caída notable en la asistencia de público. En muchas zonas, incluso han cerrado salas porque ya no resultan rentables.

El auge de plataformas como Netflix, HBO Max o Amazon Prime Video ha cambiado la forma en que consumimos películas, afectando directamente a los cines tradicionales.

 Menos público en las salas

Cada vez son menos las personas que acuden al cine. Entre los motivos principales destacan:

  • La comodidad de ver películas en casa
  • El precio de las entradas
  • La gran oferta de contenido en plataformas digitales
  • Falta de tiempo de ocio para salir

Esto ha provocado que muchos cines estén en crisis, al igual que otros espacios culturales como los teatros.

 Cine en casa vs cine en pantalla grande

Ver una película en casa tiene ventajas claras:

  • Puedes verla cuando quieras
  • Es más económico
  • No tienes que desplazarte

Sin embargo, la experiencia no es la misma. El cine ofrece:

  • Pantalla grande
  • Mejor calidad de sonido
  • Ambiente único
  • Mayor inmersión en la historia

Ver una buena película en el cine sigue siendo una experiencia especial que difícilmente puede sustituirse por completo con un televisor.

 Impacto en la industria

La reducción de público también puede afectar al empleo en el sector:

  • Menos producciones destinadas al cine
  • Cambios en la forma de distribuir películas
  • Posible impacto en actores y profesionales del sector

Aunque no significa necesariamente más paro, sí refleja una transformación importante en la industria audiovisual.

 Opinión personal

Hoy en día, muchas personas prefieren la comodidad de ver películas en casa, pero el cine en pantalla grande sigue teniendo un valor especial.

Personalmente, no es lo mismo ver una película en el cine que en casa. La experiencia, el ambiente y la sensación son completamente diferentes.

 Reflexión final

El cine está cambiando, pero no necesariamente desapareciendo. Se está adaptando a una nueva forma de consumo.

 Ahora la pregunta es:
¿Prefieres ver una película en el cine o en casa?


miércoles, 17 de febrero de 2021

Mayores de 80 años y vacuna


Ya  estan llamando a las personas mayores de 80 años para que se pondrá la primera vacuna para el bicho, son personas que no viven en residencias.

 

Esto  va avisando poco a poco si ponemos un poco de nuestra parte, en cumplir las norma podremos algún día salir de este bache sanitario.

Los  centros  de salud empezaran a llamar  por teléfono a estas personas  para ponerles la vacuna.

martes, 16 de febrero de 2021

Alumnas expulsadas por no llevar macarillas

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Dos jovenes de un intituto de Ricon de la Victoria, han sido expusadas durante unos días de centro, por no querer lleva la marcarilla puesta en el requeo.

No he logico que  estas jovenes  no  repecten a sus profesores ni compañeros, es un peligo no llevar la correspondiente marcarilla.

Ya son consientes para saber como estamos, no son niñas pequeñas, en  ve de esta en casa esta semana de expulción debeian de estar en un hospital en el  sitio donde estan los emfermos de covi-19, para ayudar y para que vean como estan estos enfermos y asi se den cuenta que el virus no es broma.

lunes, 15 de febrero de 2021

Violencia en Linares

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  No sé que ocurre en la sociedad, pero en este mundo hay mucha violencia, el otro día dos policias nacionales de paisanos en un pueblo de Jaen pegaron una paliza a un padre y pego tambien a su hija de menor de edad.

Todo ocurrio por una simple discusión, tanpoco es nornal que lo grabe con el movil, estos dos hombres ya estan detenidos y debeian ser expulsados de la policia nacional, dar mala  inmagen de la policia.

En este mundo hay mucha violencia y no nos repectamos.

domingo, 14 de febrero de 2021

Día de la radio

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 Ayer 13 de febrero fue el día de la radio, ahora oir la radio se puede escuchar por intenert y por el aparato tradicional, los progamas se puede  escuchar en cualquier momento.

Hay emisoras generalitas , onda cero, cope, ser, esradio y rne, asi como emisoras musicales, tambien se oye mediante movil.

Cuando era pequeño solo se podria oir mediante el aparato tradicional, me pasaba mucho rato oyendo la radio como ahora que tengo 55 años.

sábado, 13 de febrero de 2021

Málaga abierta

 



Hoy sábado abre otra los bares, comercios y la hostelería en Málaga, buena noticia, pero  tenemos que ser pudientes, debemos que guardar las distancias.

Vamos haber si sigue bajamos los contagios o volvemos a subir otra vez, al  salir a la calle sin control, por lo tanto hay que tener cuidado y no hacer locuras.

 A final solo ha sido unos diez días lo que ha estado cerrada Málaga, espero que no se vuelva a cerrar los comercios y bares.

viernes, 12 de febrero de 2021

Profesores y vacuna

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 Ya se pueden ponen la vacuna los profesores, ya era hora, son enseciales, llevan todo el año trabajando con nuestros hijos desde septiembre.

Nuestros hijos estan en sus manos durante cinco horas diarias de lunes  a viernes, por lo cual es logico que los profes de nuestros peques se pòndran ya la vacuna, para que ellos esten seguros asi como nuestros pequeños.

 


martes, 9 de febrero de 2021

Hay días en los que es mejor guardar silencio y no decir lo que realmente pensamos

 

 


Hoy es uno de esos días en los que no apetece escribir, hablar ni hacer prácticamente nada. Hay momentos en los que parece que cualquier cosa que digas puede interpretarse mal, que una opinión puede convertirse en una discusión o que, simplemente, es mejor permanecer callado para evitar complicaciones.

Como dice el refrán, «por la boca muere el pez». A veces, uno tiene la sensación de que, en cuanto abre la boca, empiezan los problemas. Por eso, en determinados momentos, parece más sencillo guardar silencio, observar lo que sucede a nuestro alrededor y seguir con nuestra vida sin entrar en discusiones que no llevan a ninguna parte.

Pero ¿realmente es esa la mejor solución? ¿Tenemos que callarnos siempre para evitar molestar a los demás o para impedir que nuestras palabras se interpreten de una manera que no pretendíamos?

Hay días en los que no apetece decir nada

Todos tenemos días buenos y días malos. Hay jornadas en las que nos sentimos con ganas de hablar, compartir nuestras opiniones, escribir sobre cualquier tema y expresar lo que llevamos dentro. Sin embargo, también existen días en los que todo cuesta más y en los que las palabras no salen con la misma facilidad.

En esos momentos, incluso escribir un artículo para un blog puede convertirse en una tarea complicada. Uno se sienta delante del ordenador, intenta ordenar sus pensamientos y descubre que no tiene ganas de continuar.

No siempre es necesario encontrar una explicación para todo. A veces, simplemente necesitamos un poco de tranquilidad, dejar pasar las horas y no exigirnos estar de buen humor constantemente.

El problema aparece cuando ese silencio no responde únicamente a la necesidad de descansar, sino al miedo a decir lo que pensamos y tener que enfrentarnos después a las consecuencias.

Porque una cosa es elegir no hablar cuando no tenemos ganas y otra muy diferente es sentir que no podemos expresar nuestras opiniones sin que aparezcan los problemas.

¿Por qué nos cuesta tanto decir lo que pensamos?

En ocasiones, las personas preferimos callarnos porque estamos cansados de discutir, de tener que justificarnos o de comprobar que los demás no entienden lo que queremos expresar.

Podemos tener una opinión diferente a la de otra persona y, en lugar de mantener una conversación tranquila, terminar discutiendo por algo que quizá no tenía tanta importancia.

También sucede que algunas personas interpretan cualquier desacuerdo como un ataque personal. En lugar de escuchar, se ponen a la defensiva, responden de malas maneras o intentan imponer su punto de vista.

Ante estas situaciones, es comprensible que alguien termine pensando que es mejor no decir nada.

Sin embargo, no deberíamos llegar al extremo de creer que nuestras opiniones no tienen valor o que debemos esconder siempre lo que sentimos para que los demás estén cómodos.

Podemos discrepar, expresar nuestras ideas y defender aquello que pensamos sin necesidad de faltar al respeto a nadie. Del mismo modo, debemos aceptar que otras personas pueden tener una visión diferente de la vida.

La dificultad está en encontrar ese equilibrio entre hablar con sinceridad y saber cuándo merece la pena entrar en una conversación.

La hipocresía y las contradicciones de la sociedad

Una de las cosas que más pueden decepcionarnos de la sociedad es comprobar que no siempre existe coherencia entre lo que algunas personas dicen y lo que después hacen.

Hay quienes hablan de sinceridad, pero no siempre actúan con transparencia. Otros defienden el respeto, aunque después les cuesta aceptar las opiniones que no coinciden con las suyas.

También podemos encontrarnos con personas que aparentan una cosa delante de los demás y se comportan de otra manera cuando nadie las observa.

Estas contradicciones pueden generar desconfianza y hacernos pensar que resulta difícil saber quién actúa con sinceridad y quién simplemente intenta ofrecer una determinada imagen.

No obstante, tampoco sería justo pensar que todo el mundo es igual. Existen personas que se esfuerzan por ser honestas, que escuchan sin juzgar y que saben reconocer sus errores.

Quizá el problema no sea que todas las personas sean complicadas, sino que las relaciones humanas requieren paciencia, comprensión y una buena dosis de tolerancia.

No siempre vamos a entender las decisiones de los demás, pero eso no significa que tengamos que vivir permanentemente a la defensiva.

Guardarse todo por dentro tampoco es la solución

Hay personas que, cuando algo les molesta, prefieren no decir nada. Se guardan sus pensamientos, intentan aparentar que todo está bien y continúan con su vida como si nada hubiera ocurrido.

En ocasiones, hacerlo puede evitar una discusión innecesaria. No todo merece una respuesta y no todas las diferencias tienen que convertirse en un enfrentamiento.

Sin embargo, cuando el silencio se convierte en una costumbre y nunca encontramos un espacio para expresar lo que sentimos, podemos terminar llevando una carga que no compartimos con nadie.

No es necesario contar nuestra vida a todo el mundo ni explicar constantemente cómo nos encontramos. Tenemos derecho a nuestra intimidad y podemos elegir con quién compartimos nuestras preocupaciones.

Pero también es importante tener a alguien con quien podamos hablar sin sentir que debemos medir cada palabra. Una persona de confianza que nos escuche, aunque no siempre esté de acuerdo con nosotros, puede ayudarnos a ver las cosas desde otra perspectiva.

No se trata de hablar por hablar, sino de no tener que fingir continuamente que nada nos afecta.

A veces, el silencio es una forma de proteger nuestra tranquilidad

Con el paso del tiempo, uno puede aprender que no todas las discusiones merecen la pena y que intentar convencer a todo el mundo es una tarea imposible.

Hay momentos en los que resulta más sensato escuchar, reflexionar y continuar nuestro camino. No tenemos la obligación de responder a cada comentario ni de entrar en todas las polémicas que aparecen a nuestro alrededor.

Elegir el silencio puede ser una manera de proteger nuestra tranquilidad, especialmente cuando sabemos que una conversación no va a aportar nada positivo.

Pero también debemos recordar que guardar silencio es una elección que debería darnos tranquilidad, no una obligación impuesta por el miedo a molestar o a ser juzgados.

Podemos ser prudentes sin dejar de ser sinceros. Podemos evitar discusiones sin renunciar a nuestras ideas. Y podemos decidir que una conversación no merece la pena sin tener que convencernos de que nuestra voz carece de importancia.

Hoy puede ser un mal día, pero no todos los días tienen que ser iguales

Hoy quizá no sea el mejor día para escribir. Puede que las palabras no salgan como uno quiere, que cueste ordenar los pensamientos o que simplemente no apetezca compartir nada con nadie.

Y no pasa absolutamente nada.

No tenemos que estar siempre disponibles, tener una opinión sobre todo ni demostrar constantemente que estamos bien. También necesitamos momentos de tranquilidad, días de descanso y espacios en los que podamos estar a nuestro aire.

Lo importante es no confundir un mal día con la idea de que siempre será mejor permanecer callados. Mañana podemos ver las cosas de otra manera, encontrar nuevas palabras o recuperar las ganas de escribir.

La vida no exige que tengamos una respuesta para todo ni que nos enfrentemos a cada situación.

Conclusión: prefiero la sinceridad, pero también la tranquilidad

En mi opinión, la sociedad sería más fácil si aprendiéramos a escuchar un poco más, a respetar las diferencias y a dejar de interpretar cualquier opinión distinta como una provocación.

No todo el mundo va a pensar como nosotros, y eso es normal. Lo que no debería ser tan complicado es poder expresar una idea sin que se convierta automáticamente en un motivo de enfrentamiento.

Por eso, hay días en los que prefiero hablar menos, observar más y dedicarme a mis propias cosas. No porque no tenga opiniones, sino porque también valoro mi tranquilidad y no quiero convertir cada conversación en una complicación.

Sin embargo, guardar silencio no significa que no tengamos nada que decir. A veces, detrás de una persona callada hay pensamientos, experiencias y sentimientos que los demás desconocen.

No siempre necesitamos hablar más, pero tampoco deberíamos sentir que tenemos que callarnos para que los demás estén cómodos.

Cada persona debe encontrar su manera de expresarse, elegir cuándo hablar y aprender a proteger su tranquilidad sin dejar de ser fiel a sí misma.

Y si hoy es un mal día para escribir, quizá lo mejor sea descansar, dejar que pase y volver mañana. Porque también tenemos derecho a no tener ganas de hablar, sin que eso signifique que debamos guardarnos para siempre todo lo que llevamos dentro.

domingo, 7 de febrero de 2021

fiestas ilegales

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Ahora en unos lugares no se puede salir a la calle a patir de la diez de la noche , tanpoco se puede reunir mas de cuatro personas.

Esta norma o regla a veces no se cumplen, hay en casas privadas fiestas ilegales donde hay mas de cuatro personas, además sin su correspondiente macarilla.

No saben o no se quieren  enterar de lo que tenemos encima, mucho estamos encerrados en casa para cumplir las nomas y otros no las incumplen asi estamos