Los teléfonos móviles y las redes sociales forman parte de la vida cotidiana de muchos niños y adolescentes. WhatsApp permite comunicarse fácilmente con amigos y compañeros, pero también puede convertirse en un lugar donde aparecen insultos, burlas, amenazas o conflictos.
Por eso, como padre, creo que es importante que las familias presten atención al uso que hacen sus hijos de las redes sociales y de las aplicaciones de mensajería.
No se trata solamente de saber cuánto tiempo pasan delante de una pantalla. También es importante enseñarles cómo deben comportarse cuando utilizan Internet.
Insultar no está bien, tampoco por WhatsApp
Hay menores que pueden decir por WhatsApp cosas que probablemente no se atreverían a decir cara a cara.
Un insulto sigue siendo un insulto aunque aparezca escrito en una pantalla.
Los niños y adolescentes deben aprender que detrás de cada conversación hay otra persona que puede sentirse herida por lo que se escribe.
Por eso considero fundamental enseñar desde pequeños valores como el respeto, la educación y la empatía.
¿Deben los padres leer los mensajes?
Aquí creo que no existe una respuesta exactamente igual para todas las familias.
Los padres tienen la responsabilidad de proteger a sus hijos, especialmente cuando son pequeños, pero también deben tener en cuenta que los menores van desarrollando progresivamente su propia intimidad.
Por eso considero más importante que exista confianza y comunicación.
Los padres pueden hablar con sus hijos sobre con quién se relacionan por Internet, qué aplicaciones utilizan, qué problemas pueden encontrarse y qué deben hacer si alguien les insulta, les amenaza, les pide fotografías o les hace sentir incómodos.
Cuando existe una situación de riesgo, puede ser necesario aumentar la supervisión y buscar ayuda de un adulto responsable.
También hay que poner límites al uso del móvil
Otro asunto que me preocupa es el tiempo que pasan algunos menores delante de las pantallas.
El móvil y la tableta pueden ser herramientas útiles para estudiar, comunicarse o entretenerse, pero no deberían ocupar todo el tiempo libre de un niño.
También hay que tener tiempo para:
- estudiar;
- dormir adecuadamente;
- hacer ejercicio;
- jugar;
- leer;
- estar con la familia;
- relacionarse cara a cara con amigos.
Por eso creo que establecer horarios y normas familiares para utilizar el móvil puede ser beneficioso.
¿Deben los menores utilizar WhatsApp?
WhatsApp puede ser útil para que los menores se comuniquen con familiares, amigos o compañeros, pero su utilización debe hacerse teniendo en cuenta la edad y las normas de la propia aplicación.
No debería tratarse simplemente de entregar un teléfono a un niño y dejarlo solo frente a Internet.
Los menores necesitan aprender poco a poco a utilizar la tecnología de forma responsable.
Y los adultos también tenemos que aprender a acompañarlos en ese proceso.
Educar es mejor que solamente prohibir
Prohibir una aplicación puede solucionar temporalmente un problema, pero enseñar a utilizarla correctamente puede ayudar al menor durante muchos años.
Los niños tienen que saber que lo que escribimos en Internet también tiene consecuencias.
Antes de enviar un mensaje deberíamos pensar:
¿Lo diría de la misma manera si tuviera delante a la persona?
Si la respuesta es no, quizá sea mejor no escribirlo.
Mi opinión personal
Creo que los padres debemos estar atentos al uso que hacen nuestros hijos de los móviles, las tabletas y las redes sociales.
Pero estar atentos no significa necesariamente controlar absolutamente cada conversación. Significa acompañar, poner límites, hablar con ellos y estar disponibles cuando aparezca un problema.
La tecnología puede ser una herramienta fantástica, pero los niños necesitan aprender que detrás de una pantalla también hay personas.
Un móvil puede acercarnos a los demás, pero nunca debería convertirse en una herramienta para hacer daño.
No hay comentarios:
Publicar un comentario