El cine español de los años 60 y 70 dejó muchas películas que hoy se recuerdan más por su valor nostálgico y cultural que por su calidad cinematográfica. Una de ellas es La vida sigue igual, una película musical española estrenada en 1969 y protagonizada por Julio Iglesias.
Dirigida por Eugenio Martín, la película está inspirada de forma libre en la propia vida del cantante, especialmente en el accidente de tráfico que terminó con su carrera deportiva y cambió completamente su destino.
Una historia basada parcialmente en la vida real
La película sigue la vida de Julio, un joven portero relacionado con el Real Madrid que sueña con triunfar en el mundo del fútbol.
Sin embargo, todo cambia tras sufrir un grave accidente automovilístico que le provoca una lesión importante en la columna vertebral. Durante su recuperación, el protagonista descubre poco a poco su pasión por la música y comienza el camino que terminará convirtiéndolo en cantante.
Aunque la historia está dramatizada y bastante idealizada en algunos momentos, sí recoge parte de la experiencia real vivida por Julio Iglesias antes de convertirse en una estrella internacional.
La canción que dio nombre a la película
El título de la película proviene de la famosa canción La vida sigue igual, uno de los primeros grandes éxitos del cantante.
La canción tuvo bastante repercusión tras ganar el Festival Internacional de la Canción de Benidorm en 1968, convirtiéndose en uno de los temas más conocidos de los comienzos de la carrera musical de Julio Iglesias.
Además, el tono de la canción encaja perfectamente con el mensaje de la película: seguir adelante a pesar de las dificultades y los cambios inesperados de la vida.
Una película muy típica del cine español de aquella época
Cuando uno ve La vida sigue igual hoy en día, nota rápidamente que pertenece a otra época.
Tiene muchos elementos característicos del cine español de finales de los años 60:
- melodrama,
- romanticismo,
- música,
- diálogos sencillos,
- y un estilo bastante clásico de narración.
La película transmite claramente una estética muy “sesentera”, tanto en la forma de grabar como en la ambientación y el ritmo de la historia.
Precisamente por eso, muchos espectadores actuales la ven más como una curiosidad histórica o una película nostálgica que como una gran obra cinematográfica.
Las críticas que recibió la película
Con el paso de los años, la crítica ha sido bastante desigual con esta película.
Muchos consideran que el filme fue creado principalmente como un vehículo promocional para impulsar la figura de Julio Iglesias en sus primeros años de fama.
Entre las críticas más habituales destacan:
- un guion bastante previsible,
- exceso de melodrama,
- escenas algo cursis,
- y una historia demasiado idealizada.
También se criticó bastante la actuación de Julio Iglesias, algo lógico teniendo en cuenta que apenas tenía experiencia como actor en aquel momento.
En varias reseñas incluso se define la película como una especie de “fotonovela filmada”, muy típica del cine comercial de aquella época.
Los aspectos positivos
A pesar de sus limitaciones, la película también tiene elementos interesantes que muchos espectadores valoran positivamente.
Por ejemplo:
- el retrato de la España de finales de los 60,
- la música,
- el ambiente nostálgico,
- y la curiosidad de ver los inicios del mito de Julio Iglesias.
Además, cuenta con actores conocidos como Charo López y Andrés Pajares, que aportan bastante presencia a la película.
También hay espectadores que valoran la dirección visual de Eugenio Martín, especialmente en algunas escenas exteriores y momentos románticos.
Una película más interesante como documento histórico
Probablemente hoy la película tiene más valor como documento cultural que como gran película.
Sirve para entender:
- cómo era parte del cine español de aquella época,
- cómo comenzó la carrera de Julio Iglesias,
- y cómo se construyó poco a poco su imagen pública.
Además, resulta curioso ver cómo una figura que después alcanzaría fama mundial aparecía todavía en una etapa muy inicial de su carrera artística.
Opinión personal
Cuando vi La vida sigue igual me pareció una película muy típica del cine español de aquellos años.
No me pareció una gran película, pero sí aceptable y entretenida en algunos momentos. Tiene bastante de melodrama clásico y se nota claramente que intenta potenciar la figura de Julio Iglesias.
Aun así, resulta interesante por la parte biográfica y porque muestra un poco cómo cambió la vida del cantante tras el accidente que sufrió.
Creo que podría haber sido una película mejor, especialmente en el guion y en el desarrollo de algunos personajes, pero también entiendo que el objetivo principal era aprovechar el momento de popularidad que empezaba a vivir Julio Iglesias.
Conclusión
La vida sigue igual no es una película imprescindible dentro de la historia del cine español, pero sí tiene cierto interés como retrato de una época y como parte de la historia de Julio Iglesias.
Es una película sencilla, algo melodramática y muy marcada por el estilo cinematográfico de finales de los años 60.
Puede que no destaque especialmente por su calidad, pero sí tiene un valor nostálgico y cultural para quienes disfrutan viendo cine clásico español o sienten curiosidad por los comienzos del famoso cantante
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