lunes, 5 de junio de 2023

¿Por qué se producen pequeños terremotos en algunas localidades? Una mirada a la actividad sísmica de Andalucía

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 Actualizado 2026

De vez en cuando escuchamos en las noticias que se ha registrado un pequeño terremoto en una localidad de Andalucía. En muchas ocasiones el movimiento apenas es perceptible para la población y únicamente queda registrado por los instrumentos que utilizan los especialistas para vigilar la actividad sísmica.

Pero ¿por qué se producen estos pequeños terremotos? ¿Por qué algunas localidades parecen experimentar más movimientos que otras? ¿Y significa que varios terremotos pequeños seguidos pueden anunciar uno de mayor intensidad?

La respuesta tiene que ver con la estructura geológica de nuestra tierra.

La Tierra está en movimiento

Aunque nosotros no lo percibamos, la superficie terrestre está sometida continuamente a movimientos y esfuerzos.

La corteza terrestre no es una pieza completamente rígida y uniforme. Está formada por grandes placas tectónicas que se desplazan muy lentamente. En determinadas zonas, esos movimientos generan tensiones en las rocas y en las fallas existentes.

Cuando la tensión acumulada provoca un desplazamiento en una falla, se libera energía en forma de ondas sísmicas.

Eso es lo que conocemos como terremoto.

La mayoría de los movimientos sísmicos son pequeños y no provocan daños. Algunos incluso son tan débiles que solamente pueden detectarse mediante instrumentos especializados.

¿Por qué algunos terremotos se sienten y otros no?

Que un terremoto sea perceptible no depende únicamente de su magnitud.

También influyen factores como la distancia al epicentro, la profundidad del terremoto y las características del terreno.

Por eso puede suceder que dos localidades relativamente próximas experimenten de manera diferente un mismo terremoto.

En una población algunas personas pueden notar una ligera vibración, mientras que en otra prácticamente nadie se da cuenta.

El tipo de suelo también puede influir en cómo se transmiten y amplifican determinadas ondas sísmicas.

Por eso no resulta extraño encontrar diferencias en la percepción de un terremoto entre localidades que se encuentran relativamente cerca.

¿Por qué Andalucía tiene actividad sísmica?

Andalucía es una de las zonas de España donde existe una actividad sísmica significativa.

Una de las principales razones es su situación geológica, relacionada con la convergencia entre las placas africana y euroasiática.

El movimiento entre ambas placas es muy lento, pero durante largos periodos de tiempo genera esfuerzos en las estructuras geológicas de la región.

La Cordillera Bética, que atraviesa buena parte de Andalucía, presenta numerosos sistemas de fallas activas. El Instituto Geográfico Nacional señala que la sismicidad de la cordillera está en gran medida relacionada con estos sistemas de fallas.

Esto explica que puedan registrarse terremotos en diferentes puntos de Andalucía, especialmente en zonas de Granada, Málaga, Almería y Jaén.

Granada y Málaga

Las provincias de Granada y Málaga tienen además una importante historia sísmica.

La región de Granada ha registrado numerosos terremotos a lo largo de la historia y cuenta con estructuras geológicas capaces de producir movimientos sísmicos.

Málaga también forma parte de la Cordillera Bética y ha experimentado terremotos importantes en diferentes momentos históricos.

Uno de los ejemplos más conocidos es el terremoto de Alhaurín el Grande de 1680, que el Instituto Geográfico Nacional incluye entre los terremotos históricos importantes de las Béticas.

Por tanto, que actualmente se produzcan pequeños terremotos en diferentes localidades andaluzas no es algo completamente extraño: forma parte de la actividad sísmica de una región geológicamente activa.

¿Por qué a veces se producen varios terremotos seguidos?

En ocasiones podemos escuchar que durante varios días se han registrado numerosos pequeños terremotos en una misma zona.

Esto puede ocurrir por diferentes razones.

Después de un terremoto pueden producirse otros movimientos llamados réplicas. Son terremotos posteriores relacionados con la reorganización de las tensiones en la zona afectada.

También existen las llamadas secuencias sísmicas, en las que se producen varios terremotos próximos en el espacio y en el tiempo sin que necesariamente exista un único terremoto principal claramente diferenciado.

En estos casos, la actividad puede disminuir progresivamente o continuar durante un determinado periodo.

¿Un terremoto pequeño anuncia uno grande?

Esta es probablemente una de las preguntas que más preocupa cuando aparecen varias noticias sobre pequeños terremotos.

La respuesta es que no podemos afirmar que vaya a ocurrir un terremoto grande simplemente porque se hayan producido varios pequeños.

La actividad sísmica no permite hacer una predicción sencilla del tipo:

“Ha habido varios terremotos pequeños, por lo que después llegará uno grande”.

Los terremotos pequeños son frecuentes en muchas zonas sísmicamente activas y la mayoría de las secuencias no terminan dando lugar a un terremoto grande.

Por eso es importante diferenciar entre observar actividad sísmica y predecir un terremoto. Son cosas muy diferentes.

Un ejemplo histórico: el terremoto de 1884

Andalucía también tiene una importante historia de terremotos de mayor magnitud.

Uno de los más conocidos ocurrió el 25 de diciembre de 1884, con epicentro en las proximidades de Arenas del Rey, en Granada.

El Instituto Geográfico Nacional estima que tuvo una magnitud aproximada de 6,5 y una intensidad máxima de IX-X. El terremoto produjo enormes daños en numerosas localidades de Granada y Málaga.

Según el IGN, el terremoto destruyó alrededor de 4.400 edificios y causó daños de diferente gravedad en unos 13.000. Las cifras históricas de víctimas varían según las fuentes y los criterios utilizados, pero el IGN recoge alrededor de 745 fallecidos y 1.485 heridos en su estudio histórico.

Además, las réplicas continuaron durante meses. Durante los primeros diez días llegaron a registrarse más de cuarenta réplicas sentidas.

Este episodio demuestra que Andalucía tiene una historia sísmica importante, aunque eso no significa que la aparición de pequeños terremotos en la actualidad permita anticipar un terremoto similar.

¿Tenemos que preocuparnos por cada pequeño terremoto?

En general, un pequeño terremoto que no provoca daños no debe interpretarse automáticamente como señal de que vaya a ocurrir algo grave.

La actividad sísmica forma parte de la dinámica natural de determinadas regiones.

Eso no significa que los terremotos importantes sean imposibles. La historia demuestra que pueden producirse, y precisamente por eso existen redes de vigilancia sísmica y sistemas de información que permiten registrar los movimientos y estudiar cómo se comporta el terreno.

La cuestión fundamental es no confundir actividad sísmica con una predicción de terremotos.

Una actividad que muchas veces ni siquiera sentimos

Quizá lo más curioso de los terremotos pequeños sea que muchos de ellos ocurren sin que nos demos cuenta.

Los instrumentos sísmicos son capaces de detectar movimientos que pasan completamente desapercibidos para las personas.

Otros, en cambio, pueden sentirse ligeramente como una vibración, un movimiento de la vivienda o un pequeño ruido.

Y todo ello puede formar parte de la actividad normal de una región como Andalucía.

Vivimos sobre un planeta que está en constante movimiento. Aunque la mayoría de las veces no lo notemos, bajo nuestros pies existen fallas y estructuras geológicas que continúan sometidas a esfuerzos.

Por eso, cuando aparece la noticia de que se han registrado varios pequeños terremotos en una localidad, no debemos pensar automáticamente que estamos ante la llegada de un gran terremoto.

Lo que estamos observando, en muchas ocasiones, es simplemente una muestra de la actividad sísmica natural de Andalucía.

Conocer cómo funcionan estos fenómenos también ayuda a entenderlos mejor y, sobre todo, a evitar alarmas innecesarias basadas en interpretaciones que la ciencia no puede confirmar.

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