Hay carreras musicales que impresionan por su éxito, otras por su duración y algunas por la capacidad de un artista para reinventarse. La trayectoria de Tina Turner reúne las tres cosas. Su historia tiene además un elemento especialmente llamativo: después de alcanzar la fama durante los años sesenta y setenta junto a Ike Turner, consiguió construir una segunda etapa como solista que la convirtió en una estrella mundial todavía mayor.
Tina Turner nació como Anna Mae Bullock el 26 de noviembre de 1939 en Brownsville, Tennessee. Su acercamiento profesional a la música comenzó siendo muy joven y, a finales de los años cincuenta, empezó a trabajar con la banda de Ike Turner, los Kings of Rhythm. Poco después adoptaría el nombre artístico con el que acabaría siendo conocida en todo el mundo.
Ike & Tina Turner: una fuerza sobre el escenario
Durante los años sesenta y primeros setenta, Ike y Tina Turner formaron uno de los espectáculos más reconocibles de la música estadounidense. La llamada Ike & Tina Turner Revue combinaba rhythm and blues, soul, blues y rock, pero había algo que destacaba especialmente: la enorme presencia de Tina sobre el escenario.
Canciones como A Fool in Love, River Deep – Mountain High, Proud Mary y Nutbush City Limits forman parte de aquella etapa. La versión de Proud Mary, en particular, se convirtió en uno de sus grandes éxitos.
Sin embargo, detrás del éxito profesional existía una situación personal muy complicada. La relación con Ike Turner estuvo marcada por la violencia doméstica. Tina terminó abandonando aquella etapa de su vida y emprendió un camino profesional en solitario que, durante un tiempo, estuvo lejos de ser sencillo.
Una carrera en solitario que tardó en despegar
Tras separarse profesional y personalmente de Ike, Tina comenzó a trabajar bajo su propio nombre. Los primeros años fueron difíciles y el gran reconocimiento que había conseguido con la Revue no se trasladó inmediatamente a su carrera individual.
Pero Tina no abandonó.
Y ahí es donde su historia se vuelve especialmente extraordinaria. En 1984 publicó Private Dancer, un álbum que cambió por completo su trayectoria. El disco incluía canciones como What's Love Got to Do with It, Better Be Good to Me y Private Dancer, y llevó a Tina a una nueva dimensión internacional.
El Rock & Roll Hall of Fame destaca precisamente la importancia de aquella transformación: Tina dejó atrás buena parte del sonido de su primera etapa y abrazó una mezcla de rock y pop más acorde con el sonido de los años ochenta.
Lo más sorprendente es que su gran explosión como estrella solista llegó cuando tenía 44 años. Con What's Love Got to Do with It alcanzó el número uno y se convirtió, según el Rock & Roll Hall of Fame, en la mujer solista de mayor edad en llegar entonces a lo más alto de las listas.
Los años ochenta: una nueva Tina Turner
El éxito de Private Dancer no fue algo pasajero. Tina continuó cosechando grandes éxitos durante la segunda mitad de los ochenta.
En 1985 participó además en la película Mad Max Beyond Thunderdome, protagonizada junto a Mel Gibson, y canciones como We Don't Need Another Hero volvieron a situarla en las listas internacionales. Más adelante llegaron Break Every Rule y Foreign Affair, álbumes que mantuvieron su enorme popularidad. The Best, publicado en 1989, terminaría convirtiéndose en una de las canciones más asociadas a su imagen.
No fue simplemente recuperar una fama que ya había tenido. Tina Turner consiguió construir una nueva identidad artística y convertirse en una de las grandes estrellas internacionales de aquella década.
Un legado que continúa
Su reconocimiento también quedó reflejado en el Rock & Roll Hall of Fame. Ike & Tina Turner fueron incorporados en 1991, mientras que Tina recibió una segunda incorporación en 2021 como artista en solitario.
Su influencia ha alcanzado a artistas de generaciones posteriores como Prince, Janet Jackson, Beyoncé, Rihanna y Janelle Monáe, entre otros.
Tina Turner falleció el 24 de mayo de 2023, a los 83 años, en Suiza. Pero su historia continúa siendo una de las más singulares de la música popular.
Porque quizá lo más interesante de Tina Turner no sea solamente la cantidad de discos vendidos o los grandes escenarios que llenó. Es que demostró que una carrera puede tener más de una vida.
Primero llegó el éxito con Ike Turner. Después, cuando parecía que su etapa más importante podía haber quedado atrás, llegó una transformación profesional que la llevó a alcanzar un éxito mundial todavía mayor.
Su historia rompe con la idea de que los grandes artistas tienen que triunfar necesariamente cuando son jóvenes. Tina Turner demostró que también se puede empezar de nuevo, reinventarse y alcanzar una nueva cima cuando muchos podrían pensar que ya es demasiado tarde.
No hay comentarios:
Publicar un comentario