sábado, 31 de julio de 2021

El día que fui a trabajar... y era sábado

 



Hay días que empiezan como cualquier otro y terminan convirtiéndose en una anécdota que recuerdas durante años. Esto fue precisamente lo que me ocurrió cuando trabajaba como administrativo en el Servicio Andaluz de Salud (SAS).

Me levanté como todas las mañanas a las seis y media. Saqué a mi perra a pasear, desayuné y dediqué un rato a estudiar el temario, como solía hacer entonces.

Sobre las siete y media salí de casa. Me llamó la atención que la calle estuviera casi vacía. Al llegar a la parada del autobús tampoco había nadie esperando, algo muy raro para un día que yo pensaba que era laborable.

Subí al autobús número 8 y apenas viajábamos tres personas: el conductor, otro pasajero y yo. Todo me parecía demasiado tranquilo, pero no le di importancia.

Al llegar al hospital donde trabajaba, el ambiente también era mucho más calmado de lo habitual. Entré en el laboratorio de Urgencias, donde desempeñaba mi trabajo como administrativo, y, nada más verme, uno de los técnicos de laboratorio me preguntó sorprendido:

¿Qué haces aquí? ¡Si hoy es sábado!

En ese momento me di cuenta de mi error. Como administrativo, yo no trabajaba los fines de semana, pero aquel día estaba tan convencido de que era laborable que seguí mi rutina sin darme cuenta de que me había equivocado de día.

Al principio me dio un poco de vergüenza, pero después no pude evitar reírme. Son esas situaciones que, cuando pasan, resultan desconcertantes, pero con el tiempo se convierten en recuerdos divertidos.

Esta anécdota me ocurrió en 2021 y ya la conté en el blog en aquel momento. Ahora, en julio de 2026, estoy desempleado y, al recordarla, me ha sacado una sonrisa.

A lo largo de mi vida me han sucedido muchas cosas. A pesar de tener parálisis cerebral, nunca he dejado que mi discapacidad me impida seguir adelante. He trabajado como administrativo en varios hospitales, he viajado, he practicado deporte de competición y he intentado aprovechar cada etapa de mi vida.

Creo que es importante mantenerse activo, seguir aprendiendo y no quedarse parado. La vida está llena de imprevistos, de buenos y malos momentos, y también de pequeñas anécdotas como esta que, con el paso del tiempo, terminan formando parte de nuestros mejores recuerdos.

Actualizado: julio de 2026.


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